Viajar en clase ejecutiva, en vuelos hacia Europa o dentro de Europa y EE.UU., costará durante el próximo verano un 227% más que hacerlo en turista.
Una cantidad importante, pero inferior a la del año pasado y la que suele ser habitual durante el resto del año, debido a varios factores que confluyen en la venta de vuelos y prácticas de los viajeros durante los meses de julio y agosto.
Es el principal resultado del análisis realizado por Trabber.com (www.trabber.com), presente en 19 países, que ha estudiado la oferta de precios para vuelos de media y larga distancia en julio, agosto y primera quincena de septiembre.
Los datos se han obtenido utilizando el servicio de comparador de precios en clase que ofrece trabber.com (www.trabber.com).
"El aumento de turismo este verano (en el hemisferio norte) desde y hacia EE.UU. está haciendo que tarifas en clase turista estén subiendo en casi todas las rutas. Y al mismo tiempo el descenso estacional del viajero de negocios hace que las tarifas en ejecutivo bajen.
A esto también contribuye la entrada de nuevos competidores, sobre todo la ruta de larga distancia y algunas promociones que las aerolíneas han lanzado", explica Oscar Frías, CEO y cofundador de Trabber.com.
De esta forma, el verano se convierte en la mejor temporada para "darse un capricho" y experimentar un viaje en , sobre todo en los vuelos intercontinentales donde suele disponer incluso de asientos-cama, además de mayor derecho de facturación de maletas, menús gastronómicos especiales y otros.