Una gran sorpresa se llevó Kristin Leigh Rhynehart, en Carolina del Norte, cuando entró al cuarto de su hija a vigilar que todo estuviera en orden y se encontró con que su perra Addison estaba acostada al lado de su bebé protegiéndola.
Cuando Kristin entró al cuarto el can levantó la cabeza, pero cuando observó que era la dueña volvió a recostarse.