Definitivamente hay hechos en la vida que pueden considerarse como un milagro.
Prueba de ello es que un hombre en Arabia Saudita se convirtiera en el gran protagonista de este evento que se consdera milagros,, pues justo cuando caminaba por el frontis de un edificio.
Pese a su relajado transitar, la caída de una placa de vidrio de casi dos metros alcanzó a rozar su tradicional turbante y lo dejó en estado de shock.
Afortunadamente, el sujeto no terminó con lesiones de gravedad.,