En junio de 2013, un grupo de estudiantes estadounidenses realizó un proyecto que consistía en enviar una cámara GoPro junto con un smartphone a la estratósfera. Los unieron a un globo meteorológico y lo lanzaron desde el Gran Cañón, según informa DailyMail.
Sin embargo, más de dos años después, una mujer que trabaja en AT&T encontró la cámara y localizó a sus dueños.