"Siempre fui un sacerdote de calle", explicó el Sumo Pontifice de la Iglesia Católica, el Papa Francisco, en una entrevista para la revista Paris Match y, aseguró que le "gustaría pasear por las calles de Roma, una ciudad muy bella" para comer una buena pizza con amigos".
"Me gustaría comer una buena pizza con los amigos, pero sé que no es fácil, prácticamente imposible. Pero no me falta el contacto con la gente. Veo más personas ahora que cuando estaba en Buenos Aires", apuntó.
El Papa también sorprendió cuando fue consultado por la periodista Caroline Pigozzi sobre la vestimenta que prefiere, replicó: "no abandoné totalmente mi sotana negra bajo el manto blanco".