La inestabilidad y la humedad de un talud causó el deslizamiento de una gran cantidad de tierra en Santa Fe, México.
Al menos 15 vehículos resultaron dañados tras derrumbarse cerca de 6.000 metros cúbicos de tierra sobre una de las carreteras de la ciudad.
Las autoridades locales informaron que las viviendas eran ilegales y que los residentes fueron advertidos en 2007 que existía riesgo de deslizamientos, pero ignoraron las recomendaciones de abandonar las casas.