El Ministerio de Salud en la provincia de Chiriquí a través de un comunicado dio a conocer que la muerte del infante Ignacio Jiménez, procedente de Tolé se debe a una neuro-infección por tuberculosis y no por injerir agua contaminada del río Tabasará como han denunciado sus padres.
Agustín Saldaña González, director del Ministerio de Salud (Minsa) manifestó que el bebé, que proveniente de Cerro Viejo, falleció por dicha enfermedad según los informes médicos del Hospital Materno Infantil José Domingo De Obaldía.
Según el reporte médico los padres del infante al momento de su ingreso al hospital Obaldia informaron que el pequeño sufría además, de severos problemas congénitos, como hidrocefalia, convulsiones y edema cerebral.
Cabe resaltar que los padres del lactante denunciaron la tarde de este martes que Ignacio había perdido la vida luego de permanecer por ocho días en el hospital Obaldia por problemas de vómito, diarrea y fiebre a consecuencia de ingerir agua del río Tabasará que estaba presuntamente contaminada por los trabajos de la hidroeléctrica Barro Blanco a cargo de la empresa Generadora del Istmo S.A.