Un francotirador desconocido mató a un jefe del Estado Islámico en Libia cuando salía de una mezquita en el centro de Sirte, la ciudad mimada por el coronel Gadafi que ahora se ha convertido en la capital libia de la organización yihadista.
Abdulah Hamad al Ansari, un tuareg originario de Obari, fue llevado rápidamente a un hospital, donde ingresó cadáver.
Según The Libya Herald, la muerte de Al Ansari provocó una intensa y precipitada búsqueda del francotirador, sin resultado.
Los yihadistas empiezan a estar muy preocupados porque en diez días tres de sus jefes han caído bajo las balas del misterioso tirador, que lleva camino de ser venerado en las redes sociales.