La popularidad del capo mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán entre los residentes hispanos del condado de Los ngeles (California, EE.UU.) llegó al menú de un restaurante local a través de los tacos "El Chapito Guzmán" y "La Fuga".
"Quisimos hacer algo nuevo, algo diferente y si ya están los narcocorridos pues ahora vamos a hacer los narcotacos", explicó a Efe Fabricio Ramírez, dueño del restaurante
La fama del jefe del Cártel de Sinaloa es tal entre los inmigrantes mexicanos de California que el dueño de este restaurante la capitalizó con un menú compuesto por nombres de reconocidos narcotraficantes.
Al igual que sucedió con la tienda de Los ngeles Barabas, que fabrica y vende las ya famosas camisas del "Chapo", la idea de Ramírez fue un éxito, y en pocas semanas su local se llenó de clientes.
En su primera experiencia en el negocio de las comidas, este oriundo del estado mexicano de Nayarit decidió en octubre pasado abrir una taquería en la zona angelina de Maywood que representara el sentir de sus comensales.
"Esto es algo normal, uno dice narcotraficante y es normal, ya no hay tapujos para hablar de esto ni aquí, ni en otro lugar", dijo a Efe Aracely Hernández, clienta del restaurante.
En el menú de los tacos más buscados destacan los que hacen referencia al "Chapo" y su famosa fuga de julio de 2015 de la cárcel de máxima seguridad del Altiplano por un túnel de 1,5 kilómetros que comunicaba la ducha de su celda a una casa en construcción a las afueras de la prisión.
A estos platillos les siguen las quesadillas de la Reina del Pacífico y los burritos Pablo Escobar y una bebida bautizada como la Viuda Negra.
La decoración con imágenes de los criminales más buscados del lugar complementa la experiencia del cliente, que se sienta en mesas con una leyenda que relaciona las acciones de los narcotraficantes con la comida.
"Tenemos la mesa del Chapo Guzman, la de M1 Manuel torres, la de Pablo Escobar, también una mesa con la imagen del Mayo Zambada, Vicente Zambada y hasta de Scarface", indicó Ramírez.
Aunque hay una gran variedad de opciones, el dueño del local cuenta que la mesa con la imagen de Guzmán Loera es la más codiciada, e incluso los clientes esperan para que el lugar desocupe.
Es tal el afecto al sinaloense, que una de las comensales trajo una foto del capo y otros hicieron un altar para venerar la figura del narcotraficante mexicano.
Incluso los visitantes que no han escuchado sobre el jefe del Cartel de Sinaloa aprenden sobre su historia, pues al ver las imágenes del capo rodeadas de velas preguntan a los camareros del restaurante.
"Se me hizo raro, porque mucha gente dice Está muerto o qué le pasó? y yo les digo que no, que la gente lo admira mucho", explicó a Efe Ameli Soto, trabajadora del lugar.
El éxito de este negocio es tal que en tres meses pasó de 6 a 22 empleados, y Ramírez ya tiene ofertas para abrir sucursales en otras ciudades del condado de Los ngeles, así como en los estados de Texas y Nevada.