Con goles del uruguayo José Giménez y los canteranos Saúl Ñíguez y Fernando Torres, el Atlético de Madrid remontó ayer un marcador adverso para imponerse 3-1 al visitante Eibar; puso fin a una racha de cuatro partidos sin ganar en todas las competiciones, y se emparejó transitoriamente con el Barcelona en el liderato de la Liga española, ambos con 51 puntos.
El cuadro azulgrana, que visita hoy al Levante por la 23.ª fecha, es líder por mejor balance goleador y tiene pendiente también un partido correspondiente a la 16.ª fecha contra el Sporting de Gijón.
El Real Madrid, tercero con 47 unidades, cerrará la programación dominical en cancha del Granada.
Pese a las numerosas bajas tras perder la semana anterior 2-1 en cancha del Barça, el Atlético se sobrepuso a la adversidad incrementada que supuso el gol abridor del Eibar, obra de Sergio Gontán "Keko" a los 46 minutos.
"Me voy contento porque la situación no era simple y la reacción demostró personalidad. Necesitábamos marcar de estrategia y los goles llegaron en momentos importantes. La gente estuvo impresionante y volvimos a jugar con doce", expuso Simeone.