11 de septiembre, fecha que no debe olvidarse
Nuestra libertad y vidas cambiaron aquella mañana del 11 de septiembre del 2001, en la ciudad de los rascacielos, New York. Qué desafortunados fueron los neoyorquinos esa mañana, cuando a las 8:00 am.. dos aviones de vuelos comerciales se estrellaron contra las recordadas torres gemelas, dejando miles de muertos y heridos, causando caos, pánico y la incertidumbre en una de las ciudades más importantes de los Estados Unidos, ya que el poder económico mundial se encontraba ubicado en las torres gemelas.
El mundo vivió una verdadera conmoción que cambió el estilo de vida de todos los ciudadanos estadounidenses e hispanos y del mundo. Fue un ataque que nunca se olvidará, aunque muchos jóvenes no hayan nacido ese día trágico para la humanidad, donde grupos terroristas decidieron atacar a un gigante dormido y que con un lapso de 15 años se viven las consecuencias, con amenazas y ataques mortíferos por parte del Estado Islámico, forma de actuar contradice los esquemas democráticos de cualquier nación libre y soberana del mundo.
Estos ataques no son de ahora, sino el resultado de una guerra religiosa, cuyos datos cronológicos se resumen en el pasaje bíblico de la división del reino de las doce tribus de Israel. Los enemigos de Israel serían avasallados y destruidos hasta su desaparición en todo el mundo y por generaciones. Fueron parte de lo que sus descendientes, las naciones en conflicto con Israel, han mantenido y que en la actualidad han rivalizado con los Estados Unidos y la ex-Unión Soviética. Países como Siria, Palestina, Irán, Irak y la mayoría del Medio Oriente, son descendiente de esos pueblos que hoy día conforman el Estado Islámico, y que su única forma de sobrevivir es causando daño a las naciones del orbe hemisférico occidental, donde esquemas idealistas interpretan el Corán, de lo que verdaderamente son sus principios sagrados en el islamismo.
El 11 de septiembre de 2016, la sociedad lo recordará como el día en que la razón humana fue amenazada por grupos islámicos, cuyos líderes eran dirigidos por Osama Bin Laden un exagente de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), reclutado durante la guerra afgano-soviética para combatir a los invasores soviéticos
El 11 de septiembre ha producido un cambio en nuestras vidas, en nuestra forma de ser, de ver un mejor futuro. Los pueblos del Medio oriente luchan por su libertad debido al fuerte control que han estado reprimidos por miles de años. Pero ese deseo de atacar una ciudad donde miles de personas salen diariamente a trabajar es la actitud más injusta y cruel a un ser humano.
Esta tragedia ocurrida hace 15 años nos debe llevar a valorar aquellos pensamientos y valores que la sociedad mundial pareciera perder. Nuestros hijos deben ser el reflejo de una sociedad transformadora inspirada en principios de igualdad, libertad y pensamiento libre, donde cada ser humano sepa valorar el esfuerzo que debe tener para engrandecer su nación. La libertad y la democracia no se regalan, ni se venden, están enmarcadas en aquellos principios en que los hombres y mujeres debemos estar dispuestos a sacrificarnos y luchar diariamente por hacer un mundo mejor por una sociedad en la que se superen los problemas en base a ideas y actitudes de seres pensantes y no irracionales.
Se nos dice que en tanto que hispanos como estadounidenses luchan por tener y ganarse un pleno derecho en la sociedad estadounidense, pero estos derechos hay que ganárselos, no con atentados, no con destrucción de edificios ni matando personas, que no tienen nada que ver con ideales políticos, culturales, se gana con mantener una actitud positiva frente a los cambios que vive la humanidad y sus limitaciones.
Comunicador Social