14 de Julio, Día de Francia
Las acciones de los gobiernos cambian los ideales del hombre proyectando nuevos principios heredados en la gesta del 14 de julio de 1789 o Revolución Francesa.
La verdadera historia de la Revolución Francesa surge con un movimiento revolucionario en Europa apoyado en las ideas libertarias de Voltaire, Montesquieu, Jean Jacques Rousseau y aquellos principios de la revolución estadounidense. Pero esos principios no centraron en esas ideas sino que heredaron los conocimientos de Martín Lutero y Juan Calvino quienes contradecían a la iglesia. Lo cierto es que durante ese período, muchas persecuciones se dieron en Europa, originando el conocido movimiento Contra Reforma. Los Papas de la Iglesia Católica habían mantenido un poderío fortalecido con el poder real de los reyes y la monarquía quienes le amparaban todas sus acciones. Es totalmente evidente que en el mes de agosto de 1524 se dio en Londres la gran matanza de protestantes quienes adversaron al poder real y cuyo destino era perder su vida o escapar de Europa. Posteriormente, la Guerra de los 30 años de 1648 debilitó la posibilidad de cualquier cambio que las personas pudieran efectuar para cambiar sus propias vidas. El clero, la burguesía y el senado estaba unido a intereses del poder papal desde Roma, más sin embargo, hechos como el descubrimiento de la medicina, el surgimiento de la imprenta y la interpretación de las Sagradas Escrituras fueron causas de sentencias porque no existía derecho autodeterminante en Europa. Pero un gran acontecimiento cambió los destinos de toda Europa, la Revolución de los Estados Unidos inspirada en aquellos ideales de igualdad y justicia entre los hombres. Esto provocó que en la mañana del 14 de Julio de 1789 el pueblo francés se levantara en armas contra el Castillo de la Bastilla donde habían muchos contrarios a los preceptos y normas de la Iglesia Católica. Fue en ese momento en que se captura a Luis XVI y es conducido a prisión donde sería llevado a la sentencia de la inquisición. Luego soldados leales al movimiento revolucionario capturaron a María Antonieta, su esposa, para que ambos fueran sentenciados a la guillotina. Es algo positivo recordar que la Revolución Francesa fue una lucha de un pueblo que se encontraba sumido en el estancamiento monetario, más una serie de anomalías que fueron el resultado de gobernantes y tiranos al servicio de la monarquía y el poder papal y eclesiástico. Recordemos que la Revolución Francesa es el momento más importante para los seres humanos porque constituye el pleno derecho de equilibrar nuestras acciones y poder expresar con un gran deternimiento personal la aceptación de que vivimos en un mundo civilizado con los principios de igualdad, libertad y fraternidad.
