40 aniversario de los Tratados Torrijos-Carter

Por: Redacción 07/09/2017

Es necesario que nuestros jóvenes conozcan la historia de nuestro país como el esfuerzo de una juventud que en diferentes generaciones luchó por conseguir la soberanía del Istmo, aunque para ello pagaron el mayor precio, su vida, al morir, en la gesta del 9 de Enero de 1964, por las balas de quien se consideraba nuestro mayor aliado.

Los Tratados Torrijos-Carter ponen de relieve que el sacrificio de los mártires de enero no fue en vano. Dos años después de su firma, 1979, rescatamos cerca de las dos terceras partes del territorio que nos fuera segregado en 1903. Pero la verdadera historia y antecedentes de estos tratados surgen cando se dio la firma del tratado, que ningún panameño firmó sino un francés en representación de ser Ministro Plenipotenciario, Philip Bunneau Varilla, quien había viajado a Washington para conseguir el apoyo de los senadores ante la separación del istmo de Colombia.

Esto permitió que dicho acto se constituyera en el bastión nacionalista de los istmeños, quienes veían esta acción como un gran acontecimiento, sin embrago, Varilla supo aprovechar los beneficios que le dieron los estadounidenses al gobierno de Panamá, al momento de separarse de Colombia. Sin embargo, después de la firma del Tratado de 1903 muchas asignaciones estadounidenses comenzaban a dictaminar normas que en el fondo no proyectaban nada bueno.

Los tratados de 1977 marcaron la diferencia. El recorrido del General Torrijos fue la llama que encendió el camino a la rápida independencia, inspirada en el convenio Tack-Kissinger, en el que se eliminaban los derechos constitutivos de los militares estadounidenses dentro del territorio nacional, especialmente a la Zona del Canal. Fue en 1974 cuando el secretario de Estado, Henry Kissinger y Juan Antonio Tack, se reunieron en la ciudad de Washington, en calidad de buenos amigos, para sanear algunas heridas que por más de 100 años se habían dado. Lo cierto es que nunca podemos olvidar el dictamen que se había dado, una bandera extranjera dentro del territorio nacional, con un gobernador y un idioma extranjero, que se le había impuesto desde 1904, a un pueblo que había luchado por su libertad. Pero había algo que daba importancia al nuevo tratado de 1977, era el cumplimiento del acuerdo firmado en 1962, entre el presidente Roberto Francisco Chiari y John F. Kennedy, que estipulaba la izada del pabellón nacional, sin embargo, la firma fue cuestionada por el gobernador de la entonces Zona del Canal, causando indignación en los estudiantes del Instituto Nacional quienes fueron abucheados por los estudiantes de la Escuela de Balboa, dándose los trágicos sucesos del 9 de Enero de 1964 y el posterior camino a la firma de los tratados Torrijos-Carter, en los que se puso fecha a la presencia militar estadounidense en Panamá.

Los tratados de 1977 sellarían una relación por más de un siglo. Sin ninguna duda, la firma de los Tratados Torrijos-Carter, el 7 de septiembre de 1977, entre el general Omar Torrijos Herrera por Panamá y el presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, fue y es un logro extraordinario. Marcados están en los libros, los antecedentes que fueron la llamarada para que un pueblo se levantara con grandes ideales, sueños cristalizados en favor de lo que significaba una verdadera democracia con la salida del enclave colonial más largo que una nación pudiese soportar.  El mediodía del 31 de diciembre de 1999, la historia de Panamá marcaría el cambio en su juventud, en su pueblo, se izaba la bandera nacional de Panamá en lo que se conocía como el edificio de la Administración del Canal de Panamá.

Nuestra historia no debe olvidarse, para tener libertad y democracia muchas veces hay que pagar un precio. Hoy se conmemoran 40 años de esa firma y nuestra juventud debe ser custodia de la lucha de un pueblo que sufrió por lograr su soberanía plena. Celebremos esa gran victoria en favor de Panamá.

Comunicador Social

 


 

Edición Impresa

Martes 14 de julio de 2026