default

Acertada decisión


El Canal de Panamá es indudablemente el principal activo que tenemos los panameños. El aporte de 6 mil 556 millones de dólares que ha hecho al Fisco en los 12 años que lleva bajo nuestra administración es una firme demostración de su importancia.

Los beneficios del Canal se traducen en obras hasta en las comunidades más apartadas del territorio nacional. Su administración y ampliación en manos panameñas son un timbre de orgullo para la Nación y una demostración de que podemos hacer cosas grandes como país.

Sin embargo, como toda megaobra, ha generado trastornos en el desarrollo de otras actividades conexas, en la construcción y ampliación de estructuras públicas, en el crecimiento poblacional y en la rutina de los ciudadanos.

La expansión de la ciudad hacia el área oeste de la provincia de Panamá ha visto en la franja de tierra que rodea el Canal un freno que ha provocado una distorsión en su desarrollo. Igual ha pasado en Colón.

Y tal vez una de las áreas más afectadas es la del transporte. Por eso resulta muy pertinente que el Gobierno haya decidido meterle ganas a la construcción de dos nuevos puentes sobre la vía acuática, uno en Colón y otro entre Howard y Amador.

El tercer puente sobre el Canal viene a saldar una vieja deuda con los moradores de la costa abajo colonense, quienes han esperado por años desechar el molestoso paso a través de las compuertas de las esclusas de Gatún.

En el área oeste de Panamá, el proyecto también empieza a tomar forma con la elaboración del diseño del cuarto puente. Sin duda alguna, estas obras ocupan un lugar preponderante en el desarrollo nacional y generarán incalculables beneficios al país.