default

Acontecimientos


Luego de los días destinados a actualizar en nuestras vidas los misterios de la redención recordando la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, de repente nos vemos envueltos en varios acontecimientos lejanos y cercanos que han incidido en la atención del panameño promedio.

La Boda Real en Gran Bretaña. Históricamente, fuera del mal recuerdo del pirata Morgan, no creo que existan demasiados lazos de unión entre Panamá y Gran Bretaña, sin embargo mucho se habló, se discutió, se madrugó por presentar virtualmente la boda nupcial del heredero de la corona inglesa. ¿A qué se debió tanto fanatismo? Serían muchas las hipótesis. Una sería porque existen entre nosotros gente afroantillana que en una primera generación estaban orgullosos de ser "súbditos británicos". Por otro lado, para los curiosos quedó claro que el pueblo inglés es un pueblo monárquico y que reverencian en gran parte su monarquía. Respetuoso y religioso y muy protocolares y estilos muy distantes de nuestras costumbres. Se habló de la Abadía de Westminster. Las Abadías son estructuras eclesiásticas donde habitan monjes o monjas, bajo ciertas reglas. En un tiempo fue institución romano católica, hoy es anglicana.

Es la sede del actual arzobispo anglicano, jefe de la Iglesia anglicana, que, como comentaban nuestros perifoneadores, guarda mucha similitud en su liturgia con la nuestra. Que el Señor proteja a esa pareja.

También acaparó la atención la beatificación de su Santidad Juan Pablo II. Otro giro completamente. Fue una participación devota de los creyentes católicos en el hecho de haber sido promovido a los altares en tiempo record, a una persona que a muchos conocieron, y oyeron hablar, y a cuyo sepelio también asistieron. Escuché ya en la radio alguien recurrir a la intercesión del Beato Juan Pablo II en una necesidad.

Evento sorpresivo fue la muerte del profesor Raúl Leis. Profesional de las ciencias sociales que siempre estuvo a favor de los oprimidos y fue voz cantante en la defensa de los más necesitados. No fui del círculo de sus amigos, pero lo conocí por medio del Padre Juan de Dios Antolinez, por los 60s, junto con el entonces joven Rómulo Emiliani, Lupino Roper, y Odom Fernández, que animaron el curso de Capacitación Social en San Francisco de Veraguas en el Centro Juan XXIII. Más adelante trabajó junto con otros padres Jesuitas en Diálogo Social y en Ceaspa. Inexplicablemente falleció con la sorpresa de todos ya que se veía lleno de vida, recordándonos que en cualquier momento la "pallida mors aequo puisat pede", puede sobrevenirnos.

Sacerdote jesuita.