Acotación Histórica parte II, al Lic. Julio E. Linares Franco
En su referido artículo, argumenta que los “gestores” de la República, Amador Guerrero, y Federico Boyd, no le habían dado plenos poderes a Phillipe Bunau Varilla, para firmar el tratado , sino que solamente para efectuar negociaciones “políticas y financieras”, y que lamentablemente, Amador y Boyd, llegan dos horas después de que Bunau Varilla firmara el tratado del Canal el 18 de noviembre de 1903. Poner a la “ignorante oligarquía” como víctimas de las maniobras de Bunau Varilla, Nelson Cromwell, y los intereses del Gobierno norteamericano, es faltar a la verdad. Si los pobrecitos “rabiblancos” Amador y Boyd, empleados y vinculados al ferrocarril transístmico no llegaron a tiempo para negociar directamente el Tratado, ¿porqué adoptaron un silencio cómplice? Bunau Varilla en su obra: Panamá, su creación, su destrucción y su resurrección, pone a los mal llamados “próceres” como unos “peleles”, sin capacidad de poder garantizar la independencia del Istmo. La prueba, la constitución de 1904, en su polémico artículo 136, que facultaba a los Estados Unidos a intervenir en todo el territorio de Panamá, para restablecer la paz pública y el orden constitucional, artículo promovido por otro “rabiblanquito” llamado Tomas Arias, siendo una vulgar copia de la famosa enmienda Platt en la constitución Cubana (1898-1902). El 138, y los “millones de la posteridad”, plata que nunca el pueblo vio, y que los “rabis”c olocaron en el J.P. Morgan, y en donde Nelson Cromwell terminó siendo el agente fiscal de ese “billuyo” a nombre de la República. Importante, la indignacion del Dr. Luis de Roux , quien le escribe a José Domingo de Obaldía el 28 de abril de 1907 lo siguiente: “El principal cebo, que ven ciertos personajes para la próxima presidencia es el de los millones que se asegura tenemos en Nueva York, Yo nunca me he formulado ilusiones a este respecto, y repito ahora lo que dije en… hace tres años: que Panamá no le ve cara a esos millones. Los panameños hemos sufrido una decepción con la independencia, porque hoy estamos en peores condiciones que antes, bajo autoridad colombiana. Todo es poco para satisfacer la ambición de los “próceres de trastienda”, quienes creen que el Istmo es su feudo, en tanto que ciudadanos meritorios tienen que emigrar para poder vivir, porque aquí son parias en su propia tierra. El pueblo está hambreado, pues el dinero, las casas, la carne, y la leche están monopolizados por una docena de magnates y como no se da trabajo en el Canal a los hijos del país su condición es deprimente”; cualquier similitud con la actualidad nacional es pura…; fue miembro de la Convención Constituyente de 1904. Por eso Oscar Terán les llamo “reptiles”. Lic. Linares Franco, no le ayuda a su prestigio ciudadano e intelectual, hacer apología a ésta oligarquía parasitaria, y que el nivel de estupidez es tal, que hoy día, prostituyen nuestra Nación, al mejor postor de la globalizada delincuencia transnacional.
