Actividades para adultos mayores
Dadas las circunstancias de que, al llegar a cierta edad, la vida cambia para muchas personas, es importante que vayan pensando cómo llenar aquel espacio que por muchos años ocupó el trabajo que realizaba y que viene a dejar un vacío si no aprendemos a reemplazarlo. En nuestro país, muchas veces los adultos mayores se convierten en empleados de sus hijos, van al supermercado, cuidan de los nietos y hacen los oficios de la casa de los mismos. Ni qué hablar de aquellos desalmados que les quitan sus cheques de jubilación con el pretexto de que deben pagarles por vivir con ellos. Los adultos mayores deben aprender a independizarse y hacer las actividades que mejor convengan para ocuparse sanamente en lo que quieren hacer. Deben comprender que los hijos son diferentes a ellos y que tienen su trabajo y su forma de vida en la que, muchas veces, no entran los adultos. Entonces, es hora de que busquen en qué ocupar ese tiempo.
Si se alían con los viejos amigos que deben ser de su misma edad, serán capaces de hacer grupos con iguales intereses y que vayan buscando esas actividades. Algunos jubilados continúan en sus trabajos para tener una entrada extra o para no sentirse inútiles. Pero llega un momento en que su cuerpo o su mente piden a gritos dejarlas para ocuparse de ellos mismos. Si bien es cierto que los nietos son una bendición en sus vidas, también es cierto que, después de cierta edad, no estamos en condiciones de cargar con ellos ni de suplantar a sus padres.
LOS GOBIERNOS DEBEN PENSAR MÁS SERIAMENTE EN LOS ADULTOS MAYORES QUE CADA DÍA AUMENTAN EN NÚMERO PORQUE CON LOS ADELANTOS DE LA CIENCIA... EL MUNDO SE LLENARÁ DE ADULTOS MAYORES Y NO SÉ QUÉ VA A SER DE LOS PAÍSES SI ESO SUCEDE.
Conozco grupos de jubilados que viajan juntos, ya sea al extranjero o dentro del país. Alquilan un busito y planifican pasar un día o un fin de semana visitando nuestro interior de la República y, en esa forma, llenan el espacio que dejó el trabajo. La jubilación, cuando llega porque la han buscado o porque la sienten necesaria, es una bendición, que bendita sea la ley que creó ese retiro a tiempo. Desde luego que, cuando lo obligan a un retiro no deseado, como me sucedió personalmente que los militares de la dictadura con su representante, mi mejor amigo, hicieron que me retirara tempranamente, sin desearlo. Pero afortunadamente, a los pocos días se presentó la oportunidad de entrar al movimiento de la Cruzada Civilista y, desde entonces, no me he detenido en mis actividades.
Los gobiernos deben pensar más seriamente en los adultos mayores que cada día aumentan en número porque con los adelantos de la ciencia, cada vez vivimos más tiempo y, con cierta frecuencia escuchamos de uno u otra que murió a los 101 o 102 años. Ya he comentado en otro artículo que los jóvenes están expuestos a mayores peligros y con frecuencia vemos las noticias de que, unos desaparecen en accidentes y otros en pandillas o drogas. Lo cierto es que, al plan que llevamos, el mundo se llenará de adultos mayores y no sé qué va a ser de los países si eso sucede. Como dije anteriormente, esos adultos tienen un límite de vida productiva y, luego ¿qué será del mundo? Sin embargo, los adultos mayores cada día necesitan más medicamentos que se encarecen en forma alarmante sin que los gobiernos hagan nada por evitarlo. El Seguro Social y las instituciones de salud cada vez restringen más la existencia de esos medicamentos para que estén al alcance de quienes no tienen una jubilación que les permita comprarlos afuera. Si bien es cierto que un aumento en la jubilación conlleva gastos de millones de dólares, el Seguro no debe invertir nada en los beneficiarios y hacerlo en sus jubilados porque es una obligación del Seguro velar por los jubilados. Ojalá que el nuevo director de la Caja piense más en eso y tuviera el valor para cambiar la ley que desprotege a los adultos para tener la carga que debe pertenecer al Ministerio de Salud.
Les recomiendo a los adultos mayores cuando se acogen a su merecida jubilación que busquen actividades extracurriculares para llenar su tiempo, pero que no sean una carga para su salud y su manera de vivir; que cultiven su independencia y sepan hacer de sus vidas un mundo de placer y satisfacción en donde vivan plenamente para ser nuevamente felices.