Acuérdese de los jubilados
Con un respaldo casi unánime, la Asamblea de Diputados aprobó recientemente el proyecto de Ley N.° 001 que amplía la cobertura del programa de $120.00 a las personas mayores de 65 años sin jubilación.
Si bien aplaudo esta modificación que mejora la situación económica de más de 120 mil adultos mayores, también me hago eco de un grupo de vecinos jubilados que se me acercaron y como comunicador social me expresaron su opinión sobre este tema.
Quique, quien se desempeñó como mecánico por más de 30 años en la industria automotriz, me dijo: “Luis, yo por más de 3 décadas trabajé en una empresa reconocida, hacía mis camarones y gracias a mi trabajo, logré mi pensión hace ya más de 15 años. Desde ese momento a mí, como a otros miles de jubilados, no se me ha tomado en cuenta para un reajuste, a pesar de que todos los aumentos de luz, costo de la vida y alimentos han reducido enormemente mi poder adquisitivo”.
“Yo quiero que el presidente Varela, quien ha demostrado ser ecuánime en sus acciones, se acuerde de todos los jubilados y no únicamente del grupo que tiene una baja jubilación y que egoístamente solo piden para ellos”, expresó Esperanza, educadora jubilada.
La maestra enfatizó que una vez se designe al nuevo director de la Caja de Seguro Social, se le debe encomendar la misión de buscar una fórmula para que todos los jubilados gocen de un reajuste en sus pensiones. “El que no salgamos a cerrar calles, hacer bulla e incomodar a los demás, no quiere decir que no necesitemos más dinero”, reiteró Esperanza.
Es importante subrayar que el propio Ministerio de Economía y Finanzas precisó que para julio de 1999 el costo de la canasta alimenticia era de $226.23 y 15 años después, al cierre del mes de julio de 2014, el costo de la misma canasta básica familiar de alimentos del MEF se ubicó en $318.48, lo que evidencia un aumento de $92.25 solo en alimentos, para una persona que no ha recibido un solo reajuste salarial en los últimos 3 lustros.
Luego de escuchar la realidad que viven miles de viejitos, que con su trabajo sí aportaron al desarrollo de nuestro país, no me queda más que unirme a la solicitud de estos panameños y hacer un llamado a las autoridades para que escuchen estas peticiones y que en esta nación de subsidios, busquen una alternativa para elevar la calidad de vida de estas personas que al parecer el desarrollo económico de Panamá los ha dejado atrás.