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Adolescentes

Por: Redacción 24/10/2015

Esta juventud de hoy no tiene temor de nada, cree que son los dueños absolutos de la vida, no tienen control de sus propias vidas y la observan como un juego en el que todo se les debe dar porque ellos son merecedores de todo lo que su mente escasa pide. Hasta que los adultos de esta nación no nos pongamos los pantalones y nos amarremos correctamente la correa, que saca lo malo y mete lo bueno, estos pequeños bailarán en nuestra cabeza y harán de nosotros lo que les dé la gana.

Las leyes debemos estudiarlas y a su vez cambiarlas. Si son niños para delinquir, pelear, abusar de su minoría de edad sin escrúpulos, igualmente deben ser hombres y mujeres capaces de enfrentar las consecuencia de su mal proceder. Las leyes amparan al menor y lo correcto es que las diferentes entidades del Gobierno, sea cual sea su nombre, protejan igualmente a los padres y a la sociedad.

Si los corregimos ahora que están en completo desarrollo, no lloraremos más muertos, ni madres ni familias enteras nos veremos en la necesidad de visitar más presos en nuestras cárceles, que no tienen nada bueno que ofrecer, ya que sabemos que los que entran a ese lugar salen peor que como entraron.

Y no con esto decimos que los tiremos a que paguen una condena y cuando salgan se vea qué será de ellos, no. No se malinterprete lo que decimos, el fin es crear lugares adecuados que no atenten con la calidad de vida y sean tratados como seres humanos, pero cuando salgan de ese lugar sean hombres y mujeres que puedan ofrecerle a nuestra sociedad sus conocimientos.

Repito, concienciemos a los jóvenes, ofrezcámosles ideas para desarrollar su mente y que no se aferren al internet en el que no piensan, solo copian y pegan, hagamos escuelas obligatorias para padres, pero no la que ofrecemos hoy día, hagámosle entender a los adultos que de los errores de sus hijos, ellos son los culpables por las tantas libertades que le ofrecemos.

Si no pensamos como adultos y le damos a escoger, mañana tendremos una sociedad sin escrúpulos y nos gobernarán hombres sin pensamiento lógico. No por gusto nuestro padre celestial nos dice en su palabra: Al que se ama se corrige, y con vara. Esto nos quiere decir que el rejo en ocasiones es la mejor herramienta para enderezar a estos pequeños y no tengamos que ver en los medios más trifulcas de niñas que no se respetan a sí mismas y muchachos a los que les vale tirarse a puños en las calles y, lo peor, con el uniforme.

Cuántos de nosotros peleábamos en las calles, muchos los hacíamos, pero sabíamos que ese secreto debía mantenerse escondido porque si nuestros padres se daban cuenta, la paliza iba a ser peor, respetábamos a nuestros maestros y pobre de aquel que le faltara o levantara la voz. A nuestros abuelos no los veíamos a la cara mientras nos regañaban y con los ojos nos hablaban, ahora nos volvemos ciegos y ni pío ni pao de caso que hacen. Comencemos a revisar nuestras leyes y cambiar nuestra manera de educar, cambiemos el libro de la modernidad y compremos el de la abuela y veremos resultados fabulosos.

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Miércoles 29 de julio de 2026

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