Agenda inclusiva en la cumbre
En la VII Cumbre de las Américas, Panamá y los Estados miembros abordarán el análisis de temas sensitivos para los pueblos de la región. Instancia que debe proyectar, en la práctica, resultados específicos a las comunidades y familias pobres, así como lograr respuestas a temas de salud, educación, seguridad ciudadana y al incremento del crimen organizado.
Apelamos a los mandatarios que asisten a la cumbre para que tomen en cuenta la grave situación de los pueblos indígenas de Latinoamérica. De ser así, se habrá cumplido el propósito de este evento y su lema “Prosperidad con equidad”, ya que las comunidades indígenas no somos prósperos y la inequidad reina en pobreza y extrema pobreza.
En Panamá, los asuntos sobre educación, salud y pobreza impactan negativamente a 417,559 indígenas, de acuerdo al último censo. Respecto a la educación, ampliada hacia las TIC, estamos rezagados. El indicador educativo es el que permite mejorar la calidad de vida y salir de estados decadentes a través del trabajo decente y el desarrollo de competencias básicas.
Aunque el analfabetismo ha disminuido, afecta a las comarcas por encima de la media nacional, cifra desfavorable a mujeres. La educación ha permitido que 66.6% de hombres accedan a actividades económicas en comparación con el 37.0% de las mujeres. Así mismo, las deserciones, repitencias, el abandono escolar por falta de recursos económicos y del embarazo adolescente son altas. ¿Cómo les llegará la prosperidad y equidad?
Un estudio de salud de la OPS en 2013 reporta que los promedios nacionales esconden desigualdades en acceso a servicios de salud, en detrimento de la población rural e indígena; regiones con mayores tasas de morbilidad, mortalidad general y elevadas tasas de mortalidad materna (MM), perinatal e infantil. Panamá no pudo cumplir con el Objetivo de Desarrollo del Milenio de bajar la MM en las comarcas; al contrario, el Minsa ha reconocido un incremento.
En cuanto a la pobreza de las familias, un informe del MEF de 2014 indica que los ingresos de estas personas les impiden salir de esta situación. El MEF admite que la pobreza radica en las comarcas y provincias con áreas indígenas. Las ayudas monetarias no han sido suficientes, son necesarias estrategias multidimensionales, políticas públicas integrales con enfoque de género, así como erradicar la discriminación y exclusión.
Manifestamos ante la VII Cumbre de las Américas que nuestro principal problema es el agobio de las profundas desigualdades socioeconómicas y de género, las cuales obnubilan nuestras vidas y capacidades; agravadas por la ausencia del agua potable y la crónica situación del 62% de desnutrición en las comarcas. Esperamos que las metas de esta cumbre hagan visibles consensos y desafíos dirigidos a favor de las mujeres y pueblos indígenas de Latinoamérica.