Agotador cierre
Faltan solo semanas para que se termine este año 2011, y por lo vientos que soplan los partidos políticos no pretenden quitar el pie del acelerador.
A medida que se acercan las elecciones generales de 2014, las guerras políticas suben de nivel. Los discursos de los dirigentes y aspirantes a puestos de elección popular son cada vez más bélicos.
Por momento se pierde el sentido de la realidad y sin importar las consecuencias de sus palabras se acusan e insultan ante la mirada de los ciudadanos.
Todo se ha convertido en un “asunto político” sin tomar en consideración que existen problemas sociales que trascienden más allá de los colectivos políticos. Existen situaciones vinculadas a la seguridad, educación, salud y la justicia que deben ser consensuadas.
Es lamentable cuando se utilizan algunos de esos temas como argumento político para destruir, tanto de gobierno como de oposición.
Es un hecho cierto que algunas personas, que han vivido de la política toda su vida, se aprovechan de cualquier crisis para sacar provecho.
La oposición como el oficialismo deben proponer soluciones y aceptar cuando comenten errores.
La “autoridad moral” no es algo que les preocupa en estos tiempos a muchas personas que dejan a un lado sus historias, en muchas ocasiones oscuras, para generar polémicas.
La oposición tiene que jugar su papel de cuestionar con respeto y el Gobierno su rol de gobernar. Si existen irregularidades en la gestión, entonces debe entrar en el escenario el Ministerio Público.
Así funciona en un país democrático. Mientras tanto todos deben tener como norte el bienestar de los ciudadanos.
