Agua para un pueblo sediento
En la búsqueda de la razón por la cual nuestros compatriotas chiricanos se quejan de la falta de agua potable, obtuve de la página web del Idaan (www.idaan.gob.pa) los datos de las plantas potabilizadoras. Analizando solo las plantas potabilizadoras de la provincia de Chiriquí no nos llama mucho la atención la capacidad total de las plantas de 37.47 millones de galones por día. Sin embargo, pude notar que las plantas de Concepción y David fueron construidas hace 37 y 49 años, respectivamente, bastante antiguas para una obra de ingeniería.
Pero para entender mejor el asunto convertí la capacidad real de todas las plantas a unidades en metros cúbicos por segundo, esta unidad es mejor para comparar con los recursos hídricos de la provincia (el cuadro resumen se puede ver en www.copapre.org).
La primera sorpresa para mí fue el hecho de que el total de producción de agua potable del Idaan en la provincia de Chiriquí es de 1.64 metros cúbicos por segundo. ¿Es esto mucho o poco? Comparando con un río que a diario vemos, el río David, en el cruce con la carretera Interamericana, o mejor conocido como Risacua, este río tiene un promedio histórico de 28.2 metros cúbicos por segundo y un promedio mínimo de 1.9 metros cúbicos por segundo en febrero, en 60 años de registros históricos. Estos números me dicen que solo este río podría dar en promedio 17 veces lo que requiere toda la provincia en agua potable y, en el peor de los casos, en el mes más seco (febrero), la cantidad que requiere toda la provincia.
Entonces, ¿cómo es posible que no haya agua para tomar? No hay agua porque los sistemas de captación y tratamiento del agua potable son antiguos e insuficientes. No han crecido como ha crecido la población. Algunos poblados han crecido de 2 a 3 veces mientras la capacidad real de las plantas ha disminuido en algunos casos. Adicionalmente, durante los veranos extremos, el caudal de cualquier río puede disminuir hasta 10 veces, dejando el río prácticamente seco.
Un ejemplo claro es la planta de Concepción cuya toma está en el río Mula, un pequeño río que para la población de 1978 era suficiente, sin embargo, hoy se ha quedado seco, sin que haya ningún otro usuario del río que afecte la toma de agua potable.
Otro hecho interesante es que la población estimada para 2015, según el censo de población de 2010, es de 465,000 chiricanos, mientras que la población beneficiada según el Idaan es de 250,147, ¿Qué ocurre con el resto? También es digno resaltar que el consumo per cápita es muy alto, esto puede ser por una estimación errónea de la población servida.
El cambio climático nos ha traído veranos más severos y al no existir ninguna estructura de almacenamiento o embalse que permita reservar agua nos está provocando este desabastecimiento. En otras regiones del mundo, menos afortunadas que nosotros con el agua, han aprendido a dar uso múltiple a los embalses para mitigar este desequilibrio de la naturaleza.