Agua potable con sabor a tierra...
Posiblemente, el agua que sale por sus grifos tiene un olor extraño y sabe a tierra.
Aunque el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) sostiene que las pruebas realizadas en la planta Potabilizadora de Chilibre confirman que es potable, los consumidores siguen pasándola mal en sus casas.
Nadie quiere tomar un agua con ese olor y menos con ese sabor. El problema quizás no es la producción de agua y menos la planta de Chilibre.
Sin dudas, los problemas que existen en el sistema de distribución son el dolor de cabeza de las autoridades.
Los datos que maneja el IDAAN son de espanto. Más de 20% del agua potable que sale de las plantas de producción se pierde en un complejo y viejo sistema de tuberías.
El IDAAN sigue perdiendo esa credibilidad ante los consumidores. Los problemas que ha enfrentado en los últimos años ha deteriorado esa confianza.
Al haber fugas en el sistema de distribución, y tomando en consideración que existen toda clase de trabajos en la ciudad, es mejor tomar precauciones.
Los consumidores están comprando más agua embotellada porque, simplemente, no quieren correr riesgos. El negocio del agua embotellada marcha viento en popa y están aprovechando las condiciones del mercado.
La cantidad de marcas que se disputan la preferencia de los clientes se ha triplicado.
Hasta en los semáforos aparecen marcas nuevas que nadie conoce, pero que tienen hasta su registro sanitario del Ministerio de Salud.
Ese viejo eslogan “agua pura desde la montaña” no es tan cierto en estos tiempos. La mayoría de las empresas utilizan el agua del IDAAN y la filtran con equipos especiales autorizados.
Como dirían los abuelos, “la necesidad tiene cara de perro”. Si no hay para la botellita, es mejor hervirla, solo por las dudas.
