Ahorro e inversión, una cultura limitada de los panameños
Viodelda Barrías (viodelda.barrias@epasa.com)/PANAMA AMERICA
Muchas personas, y no exclusivamente el ciudadano de a pie, no entienden cómo invertir en un mercado organizado, llámese bolsa de valores, porque es una cultura no propia de esta sociedad.
A los panameños se les educa sobre el hábito del ahorro. En esta tarea, el can Zambo, de la Caja de Ahorros, ha sido un excelente impulsor para crear este hábito.
Esta campaña ha favorecido a la banca, ya que el primer impulso de los ciudadanos es tener una cuenta en estas entidades o en cooperativas.
No se puede decir lo mismo sobre la alternativa de ahorro e inversión en el mercado de valores, que tiene bondades, pero no goza de la misma aceptación.
Si tomamos el caso de una persona que tiene un efectivo, no mayor de $5 mil, no lo quiere gastar y lo dirige hacia un banco, esa cuenta le rendirá un interés que quizás no supere el 2.5% anual, o sea ganaría $125 en doce meses.
En cambio, si adquiere un bono o un título de corto plazo (su dinero retorna en un año como máximo) llamado valores comerciales negociables, los rendimientos están entre 3% y 7.25%, lo que indica que si elige el primero, su inversión rendirá $150 al año, $25 más que en el banco, pero si se decide por el que paga 7%, recibiría $350 al año y habrá duplicado sus beneficios.
Claro, no existe el mismo grado de confianza, sea por desconocimiento o por temor, en las inversiones que se realizan en bolsa, aunque los riesgos son iguales.
El reciente escándalo en una casa de valores no ayuda a mejorar esa percepción, aunque si observamos los montos negociados en la bolsa local, desde que se supo del faltante millonario en esa empresa, no se registró una baja y muy por el contrario, en 2012 la Bolsa no solo volvió a romper el récord de negociación, sino que lo duplicó con $6 mil 603 millones transados. Pero lo más seguro es que los inversionistas no fueron esos panameños de a pie.
Muchas personas, y no exclusivamente el ciudadano de a pie, no entienden cómo invertir en un mercado organizado, llámese bolsa de valores, porque es una cultura no propia de esta sociedad.
A los panameños se les educa sobre el hábito del ahorro. En esta tarea, el can Zambo, de la Caja de Ahorros, ha sido un excelente impulsor para crear este hábito.
Esta campaña ha favorecido a la banca, ya que el primer impulso de los ciudadanos es tener una cuenta en estas entidades o en cooperativas.
No se puede decir lo mismo sobre la alternativa de ahorro e inversión en el mercado de valores, que tiene bondades, pero no goza de la misma aceptación.
Si tomamos el caso de una persona que tiene un efectivo, no mayor de $5 mil, no lo quiere gastar y lo dirige hacia un banco, esa cuenta le rendirá un interés que quizás no supere el 2.5% anual, o sea ganaría $125 en doce meses.
En cambio, si adquiere un bono o un título de corto plazo (su dinero retorna en un año como máximo) llamado valores comerciales negociables, los rendimientos están entre 3% y 7.25%, lo que indica que si elige el primero, su inversión rendirá $150 al año, $25 más que en el banco, pero si se decide por el que paga 7%, recibiría $350 al año y habrá duplicado sus beneficios.
Claro, no existe el mismo grado de confianza, sea por desconocimiento o por temor, en las inversiones que se realizan en bolsa, aunque los riesgos son iguales.
El reciente escándalo en una casa de valores no ayuda a mejorar esa percepción, aunque si observamos los montos negociados en la bolsa local, desde que se supo del faltante millonario en esa empresa, no se registró una baja y muy por el contrario, en 2012 la Bolsa no solo volvió a romper el récord de negociación, sino que lo duplicó con $6 mil 603 millones transados. Pero lo más seguro es que los inversionistas no fueron esos panameños de a pie.