Al oído de nuestros candidatos
Nuestros candidatos están en manos de múltiples asesores en cuanto a consignas, logos, lemas, publicidad, etc. Lamentablemente, las ideas y propuestas no son la prioridad, por lo menos en lo que va de la precampaña electoral con miras a las elecciones de mayo de 2014 en nuestro país. Me gustaría, a manera de contribución gratuita, dar algunos consejos no solicitados para ciertos candidatos que quizás no entienden por qué las cosas no les salen como lo tenían planeado.
LOS PARTIDOS DE OPOSICIÓN NO DEBERÁN GASTAR UN SEGUNDO DE TIEMPO ATACANDO AL ACTUAL PRESIDENTE, Y EL CANDIDATO GUBERNAMENTAL DEBERÁ ESTAR PREPARADO PARA ENFRENTAR A “BAYONETA CALADA” A LOS MUY EXPERIMENTADOS Y CURTIDOS CANDIDATOS DEL PRD Y PANAMEÑISTA.
A José Luis Fábrega, candidato a la alcaldía de Panamá por el Partido Revolucionario Democrático (PRD), lo han convencido, o al menos eso quiero creer, de que asociarlo a un tanque de 25 libras de gas comercial haría que el electorado lo identifique y lo lleve a un inexorable triunfo electoral. La realidad es que quedan pocas encuestas manteniéndolo en el primer lugar de preferencias. ¿Qué fue lo que pasó? Bueno, a nuestro amigo Fábrega nadie le habló en confianza y le explicó que la razón por la que es candidato del PRD tiene muy poco que ver con él. Más bien, la falta de prudencia de la dirigencia de su partido para manejar el caso de las grabaciones de Bobby Velásquez le abrió la puerta a la victoria. El tema del tanquecito era gracioso dentro de su colectivo político, pero si no comienza a entregar propuestas, y sobre todo cómo las va a realizar, le tocará llamar la noche de las elecciones a otro candidato para felicitarlo por el triunfo.
Juan Carlos Varela tiene todo para ganar las elecciones. Experiencia, estudios, contactos locales y extranjeros, un partido político organizado, etc. Solo tiene un pequeño problema: nadie le cree que antes, cuando estaba con el gobierno, todo era bueno y cuando salieron todo era corrupción y despilfarro. Lo que no entiendo es por qué aún nadie le ha explicado que si llega en cuatro carros con escoltas del SPI es muy difícil que el elector no politizado, que es la inmensa mayoría, entienda que está ante un líder opositor. Y peor todavía, si se identifica como vicepresidente de la República. La sola explicación seguro demora como dos horas. ¿Qué espera para renunciar? ¿Por qué no compra un espacio de 10 minutos y cuenta todo lo que vio que se hizo contra la ley, según él, y pide disculpas por su alianza con el “corrupto” gobierno?
A Juan Carlos Navarro le espera una empresa épica: según estudios del profesor Manuel Alcántara, de la Universidad de Salamanca, en España, ningún candidato presidencial en Latinoamérica que ha estado en primer lugar en las encuestas y luego cae, ha vuelto a resucitar electoralmente. Así es, sería el primer caso. Pero como en política todo es posible, yo iniciaría armando un grupo de campaña profesional. Es decir, personas que quieran ganar porque se dedican a eso y no porque reciben un salario temporal en una campaña política.
El candidato presidencial José Domingo Arias abusa de la estrategia mexicana de candidato bueno-presidente malo. Felipe Calderón y Vicente Fox son los arquitectos de este método ya usado en Argentina, República Dominicana y ahora Panamá, por sus partidos gobernantes para buscar repetir con un nuevo candidato. Hasta el momento ha sido 100% efectiva en los casos foráneos.
Pero los estrategas de Cambio Democrático deben advertir que, una vez pase el 28 de diciembre, último día para presentar ante el Tribunal Electoral las candidaturas presidenciales, los partidos de oposición no deberán gastar un segundo de tiempo atacando al actual presidente y el candidato gubernamental deberá estar preparado para enfrentar a “bayoneta calada” a los muy experimentados y curtidos candidatos del PRD y Panameñista.
En fin, con las nuevas reglas del juego electoral también veremos spots publicitarios más enfocados en las debilidades y desgracias de los otros candidatos, que de las propuestas e iniciativas de los propios oferentes electorales que pautarán los espacios de publicidad respectivos.
Hay que reconocer que el efecto de las campañas negativas en los panameños es real: con aquella frase “su oscuro pasado” Juan Carlos Navarro estuvo a casi nada de remontar la primaria de 2008 dentro del PRD. También “los huesos viejos” acabaron con la confianza de los donantes de la campaña de Juan Carlos Varela y lo obligaron a pactar con el candidato, en ese entonces, Ricardo Martinelli. Esto ahora lo veremos exponenciado y veo poco probable que los grandes medios televisivos se resistan a pasar este tipo de publicidad. Ya encontrarán una excusa.
Ahora, sentados vamos a ver quién se equivoca menos.