Al son de Carnaval
El Carnaval en Panamá tiene un significado especial para la mayoría de los ciudadanos. Es un asunto cultural y comercial que acapara la atención en los pueblos y las ciudades del país.
Es imposible restarles importancia a estas fiestas que generan un impacto interesante sobre la economía. Al igual existe un factor que se habla muy poco, pero también es un fenómeno social.
En la celebración del Carnaval, los pueblos se unen para apoyar a sus reinas. Eso tiene un significado importante, porque durante todo un año la comunidad trabaja con un objetivo común.
Al margen de los conflictos, propios de este jolgorio, es admirable la dedicación y el empeño que les ponen las tunas a sus carros alegóricos y a los vestuarios de sus reinas.
Es un verdadero trabajo en equipo en el que todos deben aportar para lograr el éxito durante los cinco días que duran los Carnavales.
La ciudad de Panamá es la única que recibe un subsidio del Gobierno para realizar su Carnaval. La inversión se sustenta en el efecto positivo que genera sobre la economía.
Los hoteles registran una mayor ocupación y los comercios aumentan sus ingresos, al igual que las aerolíneas.
El turismo interno crece al ritmo de las murgas y los fuegos artificiales. la mayoría de los hoteles del interior del país ya no tienen disponibilidad para estos días.
Al igual que se realiza en Azuero y otras regiones del país, sería bueno que los Carnavales de Panamá sean autofinanciados. Es buen momento para conformar un comité organizador que genere sus fondos y así evitar que en los próximos años tenga que salir dinero de las arcas del Estado.
Los buenos ejemplos son dignos de imitar. De repente, eso une más a los capitalinos.
