Alerta, hay que cuidar los gastos
El déficit del Sector Público No Financiero panameño aumentó en $149.1 millones durante el primer trimestre de este año y se ubica en $264 millones.
Esto quiere decir que los gastos excedieron los ingresos, según el balance fiscal de las entidades del Gobierno.
La actual administración justifica el incremento señalando que el mismo se debe a la puesta en marcha de la mayoría de los proyectos insignia y los pagos de planilla.
Sin embargo, no deben ser tan parcos, pues las alarmas se encienden con un déficit que casi duplica el total del primer trimestre del 2010.
Nadie está negando la necesidad de hospitales y carreteras, pero la ejecución del plan de inversión debe tener una evaluación continua para evitar impactos financieros negativos.
Hay que mirar la realización de obras y el pago de planilla desde la perspectiva de lo que es urgente para la población y la economía y no como una carrera por cumplir promesas de una campaña política o lograr adeptos.
Es hora de detenerse a reflexionar sobre las inversiones, la utilidad de los proyectos que aún se encuentran en papel, el gasto público y los programas enfocados a combatir la pobreza, que a veces parecen no existir, ya que se habla más de infraestructuras que de educación, alimentación y vivienda, al menos que sea para justificar los niveles de inflación. Y cuando se discute de educación, ni gremios ni autoridades logran consenso, mientras muchos de los potenciales futuros líderes se encuentran marginados en escuelas donde la pobreza se refleja en los rostros y los estómagos de niños que no saben de ingresos ni de déficit.
