¡Alerta, peligra el IDAAN!
Lo que sufrimos ayer, cuando la ciudad se quedó sin agua, es demasiado frecuente pero se repetirá, por las excavaciones del metro, por las obras del saneamiento de la bahía o por simple incompetencia.
Cuesta asimilar que las frecuentes roturas de las tuberías de agua puedan justificarse como accidentales. En el IDAAN y en el MOP deben existir planos que indiquen por dónde pasan. Por consiguiente, hay que asumir que si las rompen es porque nadie, previamente, ha hecho las verificaciones necesarias. Además, con las modernas tecnologías existentes, salvo que las tuberías estén a profundidades de varias decenas de metros, que no es el caso, si no existieran planos, puede recurrirse a detectores que desde la superficie darían con su exacta ubicación. Como se mire, es negligencia inexcusable.
El IDAAN, para reparar las roturas, ha tenido que asumir un importante gasto. ¿Cuánto es y quién lo pagará? Los responsables del “accidente” deben hacerlo, hasta el último centésimo. Y también debe imponérseles una multa ejemplar, acorde al perjuicio causado a la población. ¿Creen ustedes que eso ocurrirá? Tengo serias dudas de que lleguemos a verlo.
Todavía estamos a la espera de que se aclaren las responsabilidades por el colapso de las vías del Puente Centenario. Rehacerlas ha costado al Estado más de 33 millones. Allí hubo comprobada incapacidad técnica en el diseño y construcción de la obra y negligencia en la inspección de su ejecución y también al aprobarla y recibirla como satisfactoria. Pero desde ahora apuesto a que los responsables seguirán tan campantes y adjudicándose otras obras públicas.
Cada vez que un alto funcionario del Estado, ya lo han hecho, fuera de su competencia, el flamante ministro del Canal y el director del IDAAN, anuncian con vaguedades y sin ninguna precisión, que se está en un proceso para “modernizar” la institución, mediante una reforma de su ley orgánica, antes que tranquilizarnos debemos preocuparnos.
El IDAAN fue la única institución que se salvó de la arremetida de las privatizaciones de las empresas públicas, pero con el cuento de las “tercerizaciones” vienen por ella. Ese es el trasfondo de todo. Ya le entregaron a una empresa privada el cobro de los 120 millones de la morosidad existente y avanzan para entregarle la facturación y el cobro de las cuentas corrientes.
Para mejorar el IDAAN, lo que se requiere es una administración eficiente, que no permita casos como el de la empresa Bywater y que cobre sus cuentas sin permisividades y arreglos de dudosa justificación.
