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Algo nuevo en el desierto

Por: Redacción 04/06/2017

Es el título de un atractivo folleto cubano de Juan Almeida, ya fallecido. “Los sueños y la lucha del Che junto a los movimientos de liberación por la independencia de los pueblos oprimidos por el colonialismo y el neocolonialismo no han sido en vano; ya algunos pueblos de África han obtenido su libertad y otros luchan por obtenerla. El camino es largo, pero transitable; su ejemplo es guía, y su nombre está en el corazón de los pueblos.

Fue en octubre de 1963, en los mismos momentos en que el ciclón Flora azotaba en nuestro país las provincias orientales, en particular del sur, donde causó más de 1,000 muertos y grandes daños materiales.

Bajo los efectos de este fenómeno de la naturaleza, que movía grandes masas de agua de un mar poderoso, fuerte, inquieto, arrollador, salieron de Cuba nuestros hombres en un barco para no postergar la respuesta al pedido; la urgencia no admitía demora, no podía y no se hizo esperar y, a pesar del huracán, del bloqueo y las agresiones, cumplimos nuestros compromisos internacionalistas; el imperialismo no consiguió doblegar nuestra voluntad de venir a luchar a este país. No podíamos renunciar de defensa y justicia de un pueblo, que acababa de ganar su independencia; una cuestión de principios de nuestra Revolución…. Pero no tuvieron que entrar en combate, su papel fue disuasivo, influyendo para que Marruecos aceptara las negociaciones y firmara el alto al fuego.

Este tránsito en Argel es para cumplimentar la invitación del Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro (Frente POLISARIO) y del Gobierno de la República Árabe Saharaul Democrática (Rasdi) a las actividades por el aniversario de la proclamación de su República.

En este poblado hay una gran concentración de jaimas (tiendas de campaña). Tienen anexa una pequeña construcción, como una habitación, con paredes de bloques y techo de lona, es donde cocinan, porque se ve el humo que sale de una de ellas y se eleva en una columna gris. Es admirable el pueblo de tiendas donde viven las familias en el desierto, una verdadera proeza de esfuerzo, sacrificio y organización.

Se maravilla uno al ver esto en la wilaya y entonces quiere –más que estos hombres, mujeres y niños capaces de hacer esta obra en el desierto- que acaban de obtener de una vez la libertad para que todo ese esfuerzo lo dediquen al desarrollo de su país.

No hay que olvidar que un pueblo en revolución hace en poco tiempo verdaderas proezas, grandezas, y todo lo hace pronto y bien, porque tiene prisa por recuperar el tiempo que ha transcurrido, lo atrasado, y siente como si la vida sea demasiado corta, quiere ganar minutos, horas, días, semanas, meses, años.

Arquitecto y periodista

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Miércoles 15 de julio de 2026