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Alimento cristalino

Por: Redacción 24/07/2016

Líquido sin color, olor ni sabor, compuesto por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Ocupa las ¾ partes de la superficie terrestre y constituye el 50%-70% de los organismos vivos. De ahí su importancia biológica. En el pasado, los gobernantes no tenían por qué preocuparse, ya que los habitantes no presentaban discordias por las carencias de agua en sus localidades, pues las mismas provenían de los pozos superficiales, artesianos o de las bombas aspirantes impelentes, tanto para ser bebida como para la preparación de los simples alimentos caseros. Y sucedía en la época un fenómeno prácticamente contradictorio, eran numerosos los grupos humanos que arribaban a los ochenta y noventa años de edad. Hoy, con el líquido sometido al protegido análisis científico, son escasas las personas que llegan a cumplir los setenta u ochenta años, pero contábamos con un factor plenamente patente, no había el grado de contaminación que trastoca el funcionamiento y la óptima constitución del nutriente acuífero. Ahora somos atacados por incontables cantidades de virus y bacterias que interfieren distorsionando la existencia diaria. La contaminación orquestada por una sociedad de limitada cultura, ayuna de hábitos deseables, nos abre el compás para el traslado a la nefasta situación.

Para afrontar los contrastes actuales, han entrado por la puerta ancha las ciencias, de la mano con la tecnología moderna, venidas a aportar los requisitos necesarios dirigidos a obtener el componente natural sin virus ni bacterias, adecuado para el agradable paladar.

Entremos a considerar realizando ciertos apuntalamientos de órdenes exponenciales cotidianos, donde la presencia del líquido ha influido tanto en el aspecto económico como en la explosión demográfica, ya que estos agentes son ampliamente comparativos. Aumentando la población, aumenta el consumo, siendo negativo el gasto irracional del producto, condición que demuestra notoria perversidad. Podemos ver que, en muchos puntos de las ciudades, el agua se desperdicia y casi siempre no le prodigamos la debida atención. En términos de estricta matemática, la cuarta parte de la población mundial sufre de una ostensible falta de agua, lo que incide en que esas personas sean presas fáciles de las enfermedades hídricas, provenientes de las severas contaminaciones en el discurrir del curso acuático.

En su constitución, el líquido posee solutos que son sales y azúcares que facilitan las propiedades físicas del elemento y que alteran el punto de ebullición y de congelación. La propagación de microbios no es la única condición que afecta los alimentos, también la preservación y el tiempo de expiración, incidiendo en el valor alimentario.

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Viernes 24 de julio de 2026