Alto al desenfreno

Por: Redacción 06/08/2011

La guerra de acusaciones a lo interno del Molirena por la fusión con el partido Cambio Democrático fue una alerta de que el acelerado proceso estuvo contaminado.

La dirigencia del Molirena, en un error de cálculo, le impuso la fusión a sus miembros, a pesar de que varios fundadores estuvieron en contra porque el pensamiento político que había dado lugar a la organización moriría con la unión.

Cuando parecía que todo estaba hecho, el TE, garante de la transparencia en los procesos electorales, rechazó la fusión de ambos colectivos, debido a que la votación en la Convención debió ser secreta y no nominal.

Esta decisión trastoca los planes y fija un plazo de 15 días para que los convencionales vuelvan a las urnas. De no hacerlo, ambos colectivos quedarían por separado.

La dirigencia del Molirena debe tomar lectura de este pronunciamiento, pues deja en evidencia que este proceso tiene que ser bien manejado para evitar que el partido viva en sobresaltos.

Pero el TE no se guardó ni una sorpresa ayer, pues no aprobó las elecciones internas planeadas por el PRD para febrero de 2012.

La justificación está basada en que la actividad no cuenta con la autorización del TE y no se apega al Código Electoral, que estipula que la escogencia del candidato presidencial debe hacerse un año antes de las elecciones generales.

La decisión no ha sido del agrado de la dirigencia de un partido que no vive sus mejores días y cuyos precandidatos ya han iniciado una campaña maratónica.

Más allá de sus intenciones, el Molirena y el PRD deben entender que hay reglas establecidas y que se deben cumplir. El proceso democrático empieza en casa y esta es la mejor oportunidad para que verdaderamente puedan demostrarlo.

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Jueves 28 de mayo de 2026
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