Alto a la intimidación
Me causa indignación las constantes regularizaciones migratorias de extranjeros que realiza el sistema de migración panameño. Es encantador ver que muchos quisieran ser de este país, pero cuando son miles entonces me causa humillación. No es eludiendo un problema como se resuelven.
Sin embargo pareciera que los hermanos colombianos, quienes muchos afirman que mi querido Panamá les fue vendido, quisieran huir de un problema que solo pueden resolver ellos. Y muchos no están en Panamá porque sus condiciones económicas en Colombia no se los permiten. Estas campañas de regularización de extranjeros deben ser frenadas, pero no lo espero de las actuales autoridades.
Antes de finalizar esta humilde opinión, no puedo dejar de expresar mi repudio a la condena a periodistas panameños. Para nadie es un secreto la injerencia del Órgano Ejecutivo en el Judicial, la persecución hacia cualquier persona o grupo que no está de acuerdo con las ideas del gobierno actual, aunque no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Para mí un acto más de intimidación y quien piense que estos serán los únicos se equivoca groseramente.
Si se aplica la presunción de inocencia a los periodistas, entonces no habrá periodismo crítico e investigativo, ya que no somos relacionistas públicos de los gobiernos, sino reveladores de información.
