Ambiente pesado
El ambiente político está más pesado que nunca y eso no es saludable para el país. Pareciera que los dirigentes de los partidos políticos están empeñados en llevar al país a un clima de intranquilidad.
Mientras en el exterior las agencias calificadoras de riesgo y los bancos de inversión hablan bellezas de Panamá, la lucha por el poder rebasa los límites de tolerancia.
La Iglesia católica se ha pronunciado fuertemente sobre este tema. Los ciudadanos están expuestos a los dimes y diretes de la clase política.
Las campañas políticas en busca de simpatizantes, rumbo a las elecciones de 2012, son cada vez más duras y algunos políticos con ansias de llegar al Palacio Presidencial utilizan las suposiciones y los rumores para desprestigiar a sus oponentes.
En su guerra política se olvidan de que el país debe seguir adelante con sus proyectos sociales y sus planes de crecimiento.
Los ciudadanos están cansados de la estrategia conflictiva de los partidos políticos, sin importar si son gobierno u oposición. Los insultos, las amenazas y las acusaciones sin pruebas son el pan de cada día. Y pensar que faltan dos años para que se realicen las elecciones generales.
Nada bueno se puede esperar antes que llegue ese momento electoral. Es un asunto que debe ser discutido con seriedad y en el que las organizaciones de la sociedad civil deben aportar al debate de manera responsable.
Los diferentes actores del conflicto deben deponer su actitud conflictiva y debatir en un escenario de cordialidad.
Los votos de los electores se deben ganar con transparencia y sin recurrir a las mentiras.
La actitud negativa de los políticos en nada beneficia a un país que destaca por su deseo impresionante de seguir creciendo.
