Amenaza latente
Los indígenas de la comarca Ngäbe-Buglé volvieron a protestar y a lanzar sus amenazas contra la empresa que construye la hidroeléctrica de Barro Blanco.
Este fin de semana, los líderes de este movimiento amenazaron con adoptar acciones de fuerza para impedir que el proyecto avance.
En el pasado, los grupos indígenas han bloqueado por días la carretera Interamericana causado pérdidas millonarias a la economía del país.
Sin entrar a evaluar si son justas o no las demandas de estos ciudadanos, es importante que tengan claro que están sujetos a las leyes del país.
No se puede permitir que con sus medidas de protesta perjudiquen al resto de la población.
Es más lamentable aún que existan personas ajenas a la comarca indígena que estén promoviendo protestas en zonas sensibles del país como la vía Interamericana.
Las últimas experiencias no han sido positivas y la lista de personas afectadas por estas manifestaciones es extensa.
El diálogo debe prevalecer como la principal alternativa para lograr un acuerdo que beneficie a todas las partes.
Los grupos indígenas y otras organizaciones ambientalistas tienen que ser responsables al momento de tomar decisiones sobre los proyectos hidroeléctricos.
Sería irresponsable exigir que solo se consideren sus criterios, sin tomar en cuenta las concesiones que existen y que tienen una implicación legal para el Estado.
Los recursos naturales deben protegerse y en eso muchos sectores de la sociedad coinciden, sin embargo, existe una demanda de energía eléctrica que cubrir.
Es importante apostar por proyectos sostenibles y amigables con el medio ambiente, sin limitar la producción de energía y los nuevos proyectos hidroeléctricos.