América Latina, desacuerdos manejables
A través de la historia, ninguna otra región del continente ha practicado tantas y diversas utopías como América Latina. De esta singularidad nacida de los mitos indígenas, la religión de los conquistadores, la política de sus héroes y la pasión de sus pueblos, hoy emergen estados-nación que destacan en el mundo por su grandeza y propuestas. De allí que los desacuerdos regionales más recientes, mucho de ellos fronterizos, han sido manejables.
¿Cuáles fueron las claves en este proceso? La integración y sus nuevas organizaciones han sido fundamentales. La región, ha forjado, esta última década, importantes lazos de unidad diplomática y económica. Y pese a sus obvias diferencias, los latinoamericanos han mostrado (mejor que otras naciones en desarrollo), un importante liderazgo. Con nuevos enfoques diplomáticos sacaron de su estado agónico a la siempre criticada Organización de Estados Americanos (OEA). Además lograron relanzar un concepto nuevo de organización al sur del continente que hizo de UNASUR, integrado por 12 países, el más significativo y eficaz grupo regional del continente.
La madurez de la política latinoamericana, tanto económica y social de la mayoría de los países que la integran, culminan el 2010 con un destacado importante: La región ya no es prioridad para Washington, el cual tiende a descender su interés, en cambio el liderazgo de Brasil aumentó significativamente en Latinoamérica. De allí que los latinoamericanos redefinen sus estrategias de seguridad y defensa, comerciales, políticas y diplomáticas con proyectos de largo plazo cónsono con los nuevos tiempos, y Brasil es la cabeza visible de estos cambios.
