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América Latina: sus avances


Jorge Puente Blanco (opinion@epasa.com) / Arquitecto y periodista

Sin duda, los vínculos entre pueblos, Gobiernos y dirigentes, especialmente de América Latina, vienen ampliándose y fortaleciéndose a partir de 1959, cuando desaparecen paulatinamente las dictaduras instaladas en todo el continente. En su lugar se han sucedido gobiernos populares, de distintos matices, pero con un denominador común: las necesidades seculares de los pueblos, ignoradas por cada uno de los políticos tradicionales, aunque prometidas en las respectivas campañas.

Ahora mismo, el debate político continental de algunos aspectos comunes se debate en la OEA. Poco a poco, se continúa avanzando hacia los objetivos de liberación, de la democracia real y efectiva. Ayer fueron décadas de explotación que trajeron consigo analfabetismo y sometimiento, represión y otros males en las poblaciones mayoritarias pobres e indígenas.

Aquellas lacras enraizadas por diversos motivos no podrán superarse con la brevedad que aspiramos. En nuestro Istmo recuperamos el recurso económico más importante que nos servirá de pivote para las transformaciones fundamentales. Bolivia se empeña en el rescate de su costa pacífica. México lucha denodadamente contra los carteles de las drogas y sus consecuencias, al igual que la mayoría de Centroamérica, a lo que hay que sumarle el problema migratorio. Brasil, por su gran desarrollo.

Así, sucesivamente con sus características específicas, casi todas las naciones hermanas van alcanzando los derroteros por los que lucharon y afrontan su realidad con el espíritu y de manera única de Simón Bolívar, por señalar el personaje más representativo de nuestra historia.

Del Río Grande a la Patagonia hay un solo destino común, la unidad latinoamericana ya no es un sueño, se hace realidad día a día. En los eventos internacionales pareciera escuchar una sola voz. El Caribe, ya no está aislado, los vestigios del colonialismo son mínimos, y desaparecerán.

A pesar de las numerosas dificultades, las nuevas generaciones continuarán esta histórica obra, llena de enseñanzas y experiencias, como de mártires: el 9 de Enero en Panamá y tantas fechas de igual significación en el resto de las naciones. La apertura económica en ciernes, empieza a perfilarse, entre América Latina, Europa y Asia, preferentemente. No hay dudas del vuelco comercial y de servicios que se inicia, incluso con la nueva moneda, el sucre, cuyo patrón de intercambio en el continente significa un gran aporte.

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Viernes 14 de agosto de 2026