Amor, el valor más bello
Cómo me apasiona el tema de los valores, he decidido escribir sobre el más hermoso de ellos, el amor. Cuando miramos a nuestro entorno y vemos cuántas personas nos rodean, debemos preguntarnos cuál es el sentimiento que nos embarga y qué sienten los demás hacia nosotros. Existen nuestros familiares, nuestros amigos, nuestra pareja que llega a ser más que un familiar por la convivencia permanente entre ellos. Nos preguntamos ¿llegamos a quererlos o a amarlos? Porque entre más tiempo es esa cercanía entre dos personas, más intenso puede hacerse ese sentimiento hasta convertirse en amor.
Si realmente amamos a nuestros padres, hermanos, amigos o pareja, automáticamente trae envuelta una comprensión, tolerancia y satisfacción, que son unas de las bases del amor. Comprensión porque vale la pena traducirla en palabras de entendimiento, ya que sin este no hay acercamiento entre los seres. Tolerancia porque es la capacidad de atender respetuosamente las ideas y opiniones de los demás, aunque no coincidan con las propias, porque solo así persiste el amor; y satisfacción porque nos sentimos llenos plenamente cuando compartimos ambos con nuestros seres queridos.
El amor entra a comprenderse, muchas veces, de acuerdo con las generaciones. En la actualidad, estamos llenos de intereses materiales que privan sobre el sentimentalismo y, por ende, el amor se pierde en las vías de la incomprensión y la intolerancia porque, en ocasiones, lo que creemos que es amor es necesidad de recibir sin siquiera dar. Tenemos necesidad de compartir con las personas, pero sobre la base de nuestros intereses… y eso no es amor. De allí que comienza la desunión de criterios y se debilitan las bases para terminar perdiendo una amistad, enfriando una relación familiar o llegando a un divorcio de la pareja.
Cuando el amor es verdadero, es profundo y no le vemos los defectos a los otros y, si nos percatamos de ellos, los ignoramos y les apreciamos sus cosas positivas. No hay nada más hermoso que amar y ser amados. Si dos amigos (as) se aman, se cuentan sus cuitas y se entienden para buscar solución a los problemas. Igual sucede con la pareja que se ama, y no hay nada más bello que encontrar esa media naranja que comparta con uno la otra mitad de la vida.
Quisiera trasmitir a la juventud lo bello del amor y a todas las edades, que amar es un valor insuperable y que no puede ser cambiado por otro, solo por el de ser amado. Hasta dormidos amamos al ser con el que compartimos la cama. El amor es un sentimiento maravilloso.
Médico.