Amor sin condiciones
Quiero en este día hablarles de un tema que a todos sin duda nos hipnotiza: el amor. Se dice que el amor verdadero y auténtico es aquel que se da libremente. Pero, pese a todo eso que suena muy bonito, cuando eres una persona buena, también lo esperas todo y eso es de humanos; esperas ser tratado de la misma manera y no nos damos cuenta de que estamos condicionando el amor. Entonces la pregunta es ¿puede ser bueno el amor con condiciones?
La vida es una constante lucha por conseguir lo que se desea y muchas veces eso que tanto amamos se encuentra cada vez más lejos de nosotros por la misma razón, lo alejamos, porque hemos dado sin medida ni condiciones y no somos correspondidos de igual manera.
Así que luego de varios aprendizajes, podríamos llegar a la otra pregunta ¿es sano amar y dar sin condiciones? Pues bien, aunque suene difícil, hay que pensar en el hecho de no esperar atención recíproca.
Estas son las reflexiones:
Necesitamos valorarnos, querernos y respetarnos, pero sobre todo, aceptarnos primero, ya que nadie puede darnos lo que no tenemos por dentro. Si no tenemos paz dentro de nosotros mismos, ninguna relación nos brindará la felicidad que no podamos construir.
Solo podremos ser felices con otra persona, cuando seamos conscientes de que incluso podemos ser felices cuando no está a nuestro lado la persona que amamos.
Esto quiere decir que dos personas que se unen con el fin de compartir su felicidad propia, lograrán una felicidad duradera, y sin ser su fin, harán feliz a la otra de manera fluida y natural.
Dicho esto, entonces atrevámonos a tener un amor incondicional, que es el que reconoce, acepta y aprecia todas las cosas, incluso aquellas que no entiende. Es el que nos llama a hacer brillar nuestra luz, aun cuando nadie esté mirando. Es la forma en que debemos amarnos y el único tipo de amor que podemos compartir con los demás.
El amor incondicional no tiene ninguna conexión con lo que sentimos por los demás. Porque ese ‘amor’, lo confundimos con un sentimiento. Pero si lo consideramos semejante al aire que respiramos, se hace fácil de entender y de identificarnos con él.
Solo entendiendo esto, podremos amar sin condiciones ni medidas. Escuchemos entonces a la razón que solo el corazón conoce. Cuando seamos capaces de amar sin esperar y seamos felices en nuestra propia soledad, amaremos sin restricciones y con verdadera libertad del corazón.
Eso es lo que deseo para ustedes: un amor incondicional, capaz de sobrepasar las barreras del entendimiento. Dedicado a los que aman sin medidas, con el corazón.