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Ampliando la capacidad reflexiva

Por: Redacción 29/05/2015

Aunque la formación de profesionales panameños en el extranjero contribuya al enriquecimiento de los campos de conocimiento, no cabe duda de que en Panamá se requiere de un espacio académico para la formación de investigadores que por diversas causas no pueden trasladarse a otros países en busca de formación y experiencias científicas innovadoras y aunque así fuera, tampoco ello garantizaría la pertinencia de su formación.
El país necesita, en corto plazo, crear un escenario apropiado para la investigación y el debate con base en un proceso de formación científico adecuado a la realidad panameña, en el que se conjugue una enseñanza de carácter multidisciplinaria en las diferentes áreas señaladas por Senacyt.
El desarrollo de la educación en Panamá se ha producido aceleradamente al mismo tiempo que el crecimiento poblacional. Los estudios de tercer nivel se inician en la década de los 30. En los 60 aparecen los primeros programas de maestría, algunos de los cuales en el campo de la educación.
A finales de los 80 se inicia en Panamá el primer programa de doctorado precisamente en educación. Pese a ello, los profesionales de la educación no cuentan con una variada oferta de cursos de doctorado para mejorar y ampliar su capacidad reflexiva, para desarrollar investigaciones especializadas. Esa carencia, incidió y continúa incidiendo en la salida constante de profesionales en general, hacia otros países, en busca de una formación especializada.
Rusia, Colombia, Francia y España se han convertido en países receptores de profesionales panameños, interesados en ampliar su formación académica. Este flujo de profesionales provoca por un lado, la transferencia de capitales y conocimientos; y por otro, una eventual fuga de cerebros, todavía por cuantificar.
La calidad de la educación doctoral es clave para el desarrollo de Panamá en una variedad de campos y para mejorar la competitividad científica y la innovación. La relación entre educación y desarrollo es también un indicador de las formas de desigualdad social, la cual se expresa en las diferencias entre las capas sociales y su ingreso económico. 
La relación entre educación y desarrollo no puede ser excluyente ni marginal. La sociedad debe ser inducida hacia formas de relación social adecuadas, en las que el desarrollo del país sea al mismo tiempo el desarrollo de las personas. La educación superior es un vehículo para ello.
Panamá atrae a personas de todo el mundo por negocios, turismo o estudio. El país se está convirtiendo en un jugador más importante en la economía mundial, con lo que deben darse muchas oportunidades para estudios de posgrado. Un doctorando panameño proporcionará más que una excelente educación, también puede abrir la puerta a muchas oportunidades de carrera.

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Viernes 31 de julio de 2026

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