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Anarquía en PRD


REDACCION / PANAMA AMERICA

El desorden político del PRD está pisando el umbral de la anarquía. Un excandidato presidencial de sus filas presentó un anteproyecto de ley sobre reelección presidencial que tiene todo el perfil de las artimañas políticas de su cosecha, que pretenden crear confusión en otras candidaturas, pero lo que se expone una vez más, es la utilización de un viejo arsenal de trampas que, al final de cuentas, se cierne contra su propia militancia.

En las elecciones de 1989 tomaron por asalto la representatividad del partido arnulfista. Consiguieron que el Tribunal Electoral validara un arnulfismo apócrifo, nada menos que al servicio de los intereses políticos del PRD. La jugada era que compitiera el candidato oficial del PRD contra un partido aliado disfrazado de partido de oposición. Como se recuerda, Guillermo Endara tuvo necesidad de presentarse como candidato de la democracia cristiana para poder competir en las elecciones que como las ganó, las anularon descaradamente.

Basta echar un vistazo a la bancada perredista para apreciar que los diputados marchan por su propia cuenta. Presentan proyectos de ley sin conocimiento ni visto bueno de la secretaría general, según argumenta la dirección política marcada por la indisciplina y el divisionismo. Los diputados reprochan la inexistencia de coordinación y no tienen otra alternativa que recurrir a iniciativas legislativas personales para no seguir hundiéndose más en la desorientación.

Las elecciones primarias estuvieron plagadas de compras de votos, descalificación de rivales con pinchazos telefónicos, amenazas de violencia, fraudes electorales, y un repertorio nutrido de campañas sucias made in PRD. Sin embargo, siguen levantando voces estridentes de denuncias externas con el propósito de esconder las prácticas internas de ilegalidades.

El slogan de un nuevo PRD desahució al viejo partido a base de la estrategia de señalar de qué lado están los corruptos y de qué lado los honestos; en qué sector del partido se ubica la achacosa e irrecuperable militancia del pasado vergonzante. En los hechos se ha despedazado la frontera entre jóvenes y viejos, al comprobarse que los que se autodefinen como nuevos son tanto o más reprochables que los miembros de la gerontocracia torrijista.

Haciendo honor a sus antecedentes están llevando una campaña de injurias y calumnias, huérfana de proyectos, carente de un discurso coherente. No han cambiado ni han aprendido los alcances de lo que significa una auténtica renovación ideológica y partidaria. La orfandad de proyectos no es otra cosa que el reflejo de la indigencia creativa que antes se puso de manifiesto en la administración municipal. ¿Dónde están las obras? ¿Qué se hizo?

Es imprescindible que el PRD reencauce sus estrategias dentro del juego limpio. En democracia la oposición tiene el deber de presentar propuestas atendibles. Para lograr esa meta debe emprender una reforma profunda de carácter interno, una autocrítica para expulsar las impropiedades del pasado que superviven en el tiempo presente. Lo primero que tienen que hacer es limpiar la casa. Las tácticas del régimen dictatorial no tienen vigencia en el Estado de Derecho.

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Viernes 14 de agosto de 2026