Año 1903 y el proceso hacia la separación
Cuando en 1821 se da la independencia de la mayoría de las regiones americanas, en ellas ya existían fuertes ideologías y economías que las diferenciaban unas de otras. Al principio solo estaba el centralismo y el federalismo. Posteriormente, apareció el liberalismo y el conservadurismo.
Cada una de estas facciones responde a una etapa en América. El centralismo procuraba que todas las decisiones y acciones emanasen tan solo de un gobierno central, la jerarquía era vertical.
El federalismo aspiraba a un gobierno conformado por diversas organizaciones, por lo tanto, hay una mayor delegación del poder que no está en un solo sector o unas solas manos.
ES UN TRIUNFO DE ESA BÚSQUEDA DE LA CONCIENCIA Y EL CORPUS NACIONAL, QUE SE EMPEZÓ A GESTAR DESDE ANTES DE 1821, CON LA ACCIÓN DE LOS SANTEÑOS EN LA VILLA, Y QUE SIGUIÓ MADURÁNDOSE A TRAVÉS DE DURAS PRUEBAS DURANTE EL SIGLO XIX.
Ya cuando las viejas oligarquías criollas tomaron el poder completamente, establecieron sus estructuras económicas en base a su mentalidad de hacienda o de comercio, que era totalmente limitado, sin industria, sin prerrevolución industrial ni conocimientos científicos o tecnológicos; era la mera hacienda y el gobierno señorial continuo en nuestra América.
El liberalismo no era dado a compartir el gobierno con la Iglesia, también su base era el comercio y hacia el exterior: Estados Unidos, Inglaterra y Francia principalmente.
El conservadurismo, como el caso de la Regeneración en Colombia de 1885 a 1900, creó un gobierno de disciplina social en el que la Iglesia era depositaria de tal implementación. La supresión de la prensa y la no participación de otros sectores en los que el centralismo se identificó con los conservadores conllevaron a la guerra civil en Colombia y, por ende, en nuestro Istmo.
En Panamá, los patriotas eran liberales, pero con excepciones, como el caso de Amador Guerrero y Domingo de Obaldía, que eran conservadores.
Ahora, cuando Panamá se separa en 1903, Belisario Porras estaba en El Salvador, era un liberal que escucha que en Panamá los conservadores, liderados por Amador Guerrero, logran este hecho y se proponen negociar directamente con Estados Unidos, una nación que ya Simón Bolívar, Justo Arosemena y otros habían identificado como un “águila hambrienta”. El disgusto de Porras es evidente, no era ni su gobierno ni los Estados Unidos en ese momento su favorito.
Igualmente, señala el Dr. Fernando Aparicio que aun cuando Buena Ventura Correoso, con sus 72 años cuando ocurre la separación, no sale a festejar con la algarabía del pueblo de Santa Ana, al día siguiente, el 4 de noviembre de 1903, dice presente, firma el acta popular y se adhiere a la separación.
EL 3 DE NOVIEMBRE NO IMPLICA TAN SOLO UN DESFILE, ES LA RECORDACIÓN DE LO QUE PADECIMOS POR CASI DOSCIENTOS AÑOS DESDE 1821, PARA SER SOBERANOS.
Porque este hecho es un triunfo de esa búsqueda de la conciencia y el corpus nacional, que se empezó a gestar desde antes de 1821, con la acción de los santeños en La Villa, y que siguió madurándose a través de duras pruebas durante el siglo XIX, con tratados para mantenernos sometidos al centralismo, sobre las intervenciones solicitadas alegremente, y la última de ese ciclo: la Paz de Wisconsin 1901, en la que el único fusilado fue un cholo valiente y guerrillero, Victoriano Lorenzo.
En 1903, se logra la separación y se empezó a construir la nacionalidad a cada momento, la Huelga de Inquilinato en 1925, contra el Filos-Hines en 1947, contra el no cumplimiento del Acuerdo Chiari-Kennedy en 1964 y que conllevó al 9 de enero de 1964 y al fin esta nación, nuestra nación, recupera el Canal, casi 100 años después de construirse, con lo que se cumple con el artículo 2 del Herran-Hay: cien años de explotación total. No fue casualidad, créanme.
Hoy, el 3 de noviembre no implica tan solo un desfile, es la recordación de lo que padecimos por casi doscientos años desde 1821, para ser soberanos y para que no olvidemos jamás quiénes fueron nuestros opresores, que nos quisieron destruir.
Recordad, el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla.
Viva el 3 de noviembre de 1903.