default

Año electoral complicado


Ramiro Guerra Morales / PANAMA AMERICA

Seamos optimistas y no perdamos la esperanza, que en el próximo año, 2013, antesala de las elecciones de 2014, prevalezca la cordura y la cultura ciudadana, amén de los pronósticos de algunos analistas sociales y politólogos que presagian tempestades y eclosiones políticos sociales.

Son tres los factores que habrán de conjugarse para garantizar que las contradicciones no desborden, dando lugar a un ambiente de inestabilidad e incertidumbre, nada positivo para la paz, el equilibrio político-social y la economía.

Veamos: En primer lugar, la institucionalidad que ejerce legítimamente el monopolio de la fuerza bruta del Estado: la Policía, debe evitar a como dé lugar caer en la tentación de beligerar políticamente; en segundo lugar, la sociedad civil, y en ella instituciones como la Iglesia en todas sus ramificaciones, tiene la responsabilidad y el deber de crear una especie de muralla cívica de contención a la contracultura de la intolerancia, el irrespeto ciudadano y en ese sentido, hay que redoblar la presión para arrancar de los actores políticos de un pacto ético-ciudadano, compromiso jalonado por la defensa e integridad democrática del proceso electoral y el respeto a los resultados; y en tercer lugar, la imparcialidad en grado absoluto de las autoridades electorales. El Tribunal Electoral, que por mandato constitucional, tiene la responsabilidad de garantizar un proceso electoral íntegro, deberá hacer gala de su integridad e independencia. Se debe al pueblo.

Como podemos observar, son desafíos de alta envergadura, manejable, si logramos crear un ambiente de alta cultura ciudadana en la sociedad: No es tarde, lo podemos hacer y en consecuencia que se imponga la voluntad soberana del pueblo panameño.

Ramiro Guerra Morales

opinion@epasa.com

Abogado.

Edición Impresa

Viernes 14 de agosto de 2026