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Aquellos días de enero

Por: Redacción 17/01/2014

Rolando Marcial De La Torre /Corredor de seguros (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Aquel jueves 9 de Enero de 1964 caminábamos por el pasillo aledaño al Paraninfo de la Universidad de Panamá, junto a Julio Yao, Carlos De Diego y Euribiades Medina (q.e.p.d.), cuando la Unión de Estudiantes Universitarios informó que los institutores y la bandera que portaban habían sido atacados por los “zonians” y que saldríamos en manifestación a respaldarlos.

Cientos partimos de la entrada de la Universidad de Panamá, alrededor de las seis de la tarde, luego de cantar el himno nacional; llegando a Calidonia, en el estacionamiento de los buses que recorrían las instalaciones de la Zona del Canal, algunos ardían; entendimos: enfrentábamos una confrontación seria.

LOS MÁRTIRES Y HERIDOS NO DIERON SU VIDA EN VANO, NI SUFRIERON LESIONES GRAVES POR EQUIVOCACIÓN O CÁLCULO; CUMPLIERON UN IMPULSO GENEROSO DE SU CORAZÓN, PARTICIPANDO DEL ALTRUISMO Y SACRIFICIO DEL MOMENTO.

Nos incorporamos a la protesta, con energía, determinación y patriotismo, en los alrededores de la Lavandería Zoneísta, enfrentando “zonians” que nos insultaban y disparaban. Donde funciona la Dirección de Información Policial (DIP) cayó herido el estudiante de la Escuela Profesional Ascanio Arosemena, quien a causa de las heridas fallecería y así sería el primer mártir de esta gesta heroica.

Se luchaba a lo largo de la avenida 4 de Julio -hoy Avenida de los Mártires- por entrar a la Zona; Víctor Iglesias -canillita- estaría entre los que subieron bandera en mano por la cerca de alambre ciclón de ese lugar y murió abatido en ese lugar. Una foto de Emilio Gastelú inmortalizó este hecho, en el que entregó su vida este mártir.

Alguien tomó una avioneta, que cayó al mar en la Avenida Balboa, para estrellarla contra el Hotel Tívoli, convertido en fortín militar, desde allí soldados norteamericanos disparaban y lanzaban cantidad de gases, hiriendo y matando panameños.

Pretendimos entrar a la Zona por El Chorrillo y encontramos el Cuartel Central de la desaparecida Guardia Nacional rodeado de un cordón de guardias, presumimos que era para evitar que una manifestación fuera a pedir armas. En ese momento supimos que se luchaba en los alrededores del Templo Masónico en Colón.

Agencias noticiosas norteamericanas señalaron que agitadores con camisas rojas estaban en las manifestaciones, los mismos eran bomberos panameños que apagaban autos incendiados; la revista mexicana Siempre desmentiría esta noticia, destacando el heroísmo panameño y señalando que entre los mártires había dos niñas, Rosa Elena y Maritza.

Se luchó arduamente 9, 10 y 11 de enero; multitudes en diferentes lugares del país acompañamos el cortejo fúnebre de nuestros héroes, conocimos de multitudinarias manifestaciones de respaldo en todo el mundo.

AQUELLOS DÍAS DE ENERO, PERMITIERON UN ESFORZADO Y ARDUO PROCESO PARA ABOLIR EL TRATADO HAY- BUNEAU VARILLA, LOGRÁNDOSE EL TRATADO TORRIJOS-CARTER. ELIMINÁBAMOS LA 5.ª FRONTERA Y DESAPARECÍAN LAS BASES MILITARES NORTEAMERICANAS.

Citando una obra de Sergio Ramírez señalamos: “Los mártires y heridos no dieron su vida en vano, ni sufrieron lesiones graves por equivocación o cálculo; cumplieron un impulso generoso de su corazón, participando del altruismo y sacrificio del momento”.

Aquellos días de enero, permitieron un esforzado y arduo proceso para abolir el Tratado Hay-Buneau Varilla, lográndose el Tratado Torrijos-Carter. El 31 de diciembre de 1999, eliminábamos la 5.ª frontera y desaparecían para siempre las bases militares norteamericanas.

Recordando al poeta Pedro Rivera, decimos: “El 1 de enero de 2000, fue un claro día, una mañana inmensa, donde nuestra patria había recobrado la totalidad de su corazón territorial e institucional”.

Se ha tratado de olvidar esta gesta en estos tiempos sin ideales; gracias a los medios de comunicación social panameños, los sindicatos y la creación de la Plaza a los Mártires con la Llama Eterna, por la ACP, se ha vencido el peor demonio, “el demonio de la indiferencia”.

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Lunes 10 de agosto de 2026