Aquí estoy, cuentan conmigo
Hoy escribo este artículo pensando en los olvidados mártires del nueve de enero de 1964, los que entregaron su vida para lograr consolidar nuestra soberanía, tal como se logró en el año 2000, con la salida de las tropas norteamericanas y la devolución del Canal de Panamá.
Es oportuno despertar la conciencia a los jóvenes, docentes, constructores, pobres y ricos sobre el valor de los panameños que, a pesar de los bemoles que nos afectan, han dado lo mejor de sí para que este país sea desarrollado, libre y democrático.
El próximo nueve de enero de 2014 se cumplirá el quincuagésimo aniversario de esa gesta que marcó la vida de los panameños, por lo que estamos obligados como país a exaltar la lucha, valentía y heroísmo de aquellos que por sus convicciones e inefabilidad asumieron su deber cuando la patria lo requirió. La coherente y acertada decisión del presidente de la República, Ricardo Martinelli, de nombrar mediante el Decreto Ejecutivo 575 la Comisión Nacional conmemorativa al cincuentenario aniversario de la Gesta del nueve de enero de 1964 y la ipso facta reacción de unidad, respaldo y solidaridad de la Dirección General de Correos y Telégrafos, como equipo de trabajo sólido, seremos aliados estratégicos en la planeación e implementación de las acciones, desde allí nos permitirá aportar sinergia, esfuerzo y acciones inmediatas a esta recordación.
Es imperativo lograr la unificación, a través de una efectiva coordinación de esfuerzos en todos los niveles de gobierno, y con la sociedad en su conjunto, tener claridad sobre cuáles son las acciones que deba realizar cada una de las dependencias que forman parte de esta misión, si queremos asegurarnos el triunfo en cada objetivo trazado.
Con la entrada en vigor de esta comisión, esperamos que deje de ser solo un propósito para un sector, sino el objetivo a alcanzar de un país, y se convierta en una responsabilidad compartida, en un primer orden de atención en la Agenda de Estado, pero principalmente, el encuentro para construir ese camino como un equipo de trabajo.
Destruir es mucho más fácil que construir, desde esta tribuna exhortamos a todo el conglomerado social a demostrar voluntad política y consenso. Vaya mi reconocimiento y felicitación al órgano Ejecutivo por la iniciativa y, sobre todo, mi respeto a nuestros héroes, incansables constructores. Su legado, su ejemplo y su bizarría los necesitaremos siempre para ese relevo generacional que valora y ama a su patria.