Arbitrariedad de Funcionarios
La arrogancia y el carácter autoritario de ciertos funcionarios que han cometido abusos en el ejercicio de sus funciones contra algunos ciudadanos, han expuesto al Estado a afrontar demandas millonarias por daños y perjuicio que, en justicia, ha perdido y lo han condenado a indemnizar.
La noticia de que hace 11 años el Banco de Desarrollo Hipotecario despojó de 300 hectáreas de terreno mediante un secuestro precipitado a un ciudadano, merece, por lo alarmante que es, una seria consideración.
Por regla general el tiránico funcionario que tal hace, no importa cómo perjudica al Estado, permanece incólume. Y ante esta anomalía sería bueno que el Estado reclame, contra el patrimonio del victimario, lo que por su culpa ha tenido que pagar. El día en que este espécimen de personas sepa que si él o ella hacen responder al Estado por su abuso, pero que éste tendrá acción contra ellos, este tipo de anomalías disminuirá en apreciable escala.
