Argentina, un país en extremos

Por: Redacción 27/08/2017

El segundo Estado suramericano más extenso, con cerca de 30 millones de población, incluyendo una prolongada y numerosa migración europea que masivamente se inicia a finales del siglo XIX y pasa de los 6 millones. Esta migración que se prolongó fue determinante en el crecimiento económico. La nación, en definitiva, con un alto valor económico, por ende, político. El accidente geográfico más interesante, digno de mencionar, es el estuario del río La Plata, con 290 kilómetros de largo por 230 kilómetros de ancho, que establece frontera entre Argentina y Uruguay, en cuyas riberas se encuentran las capitales, Buenos Aires y Montevideo.

La economía, entre otras cosas, es diversa y muy fuerte con Europa; exporta en grandes proporciones carnes y subproductos de ganado bovino y ovino, procedentes de las extensas pampas, territorio privilegiado para esos fines, crías y crecimiento. En la agricultura, las cosechas enormes se alcanzan en maíz, soya, trigo, algodón, maderas de diversos tipos, miel, vinos y tantos otros renglones.

La industria en diversas actividades produce para suministrar el país y la exportación. Sin embargo, la distribución de la riqueza no tiene matiz social; la pobreza en los distintos niveles abunda. En la actualidad, se observa aumento en el desempleo. En la canasta básica, persiste la carestía. Dificultades graves en los servicios sociales: educación, salud, y tantos otros.

Frente a la problemática, sobrevino un periodo superior, que le dio fuerza y beligerancia a la clase trabajadora en los años de los gobiernos de Juan Domingo Perón, especialmente en vida de Evita Perón, primera dama. La mujer argentina ganó el derecho al voto y otras conquistas que dieron lugar a sacar al género de la discriminación y el ostracismo.

Perón fue víctima del militarismo que lo depuso del poder en dos ocasiones, finalmente murió en su tercer mandato. Su trayectoria originó el movimiento político del justicialismo, que gobernó durante cinco periodos presidenciales consecutivos, en ellos bajo la presidencia de Ernesto Kirchner, y posteriormente con su viuda Cristina, quizás los más significativos.

El llamado peronismo victimario de enormes diferencias internas desde aquellos gobiernos, que lo sumieron en una verdadera anarquía, a tal punto que perdieron la supremacía política.

Hoy el gobierno de Macri, evidentemente conservador, revierte toda la política peronista y empieza a modificar el carácter social y liberal en desarrollo anterior. Estos son los extremos que vive Argentina, que abandona la tendencia nacionalista, socialista, progresista en desarrollo.

No podemos intuir el futuro; los acontecimientos nos podrán orientar. Latinoamérica y sus pueblos por día continúan avanzando para un futuro más promisorio.

Arquitecto y escritor.

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Martes 14 de julio de 2026