default

Armas y muertes en las cárceles


Omar O. López Sinisterra (opinion@epasa.com) / Abogado y criminólogo.

Las cárceles fueron estructuras creadas para que los individuos que perpetraban acciones delictivas o criminales fueran castigados privándolos de la libertad y purgando penas de prisión. El autor P. Oliver Olmos, en su obra “Origen y Evolución Histórica de la Pena de Prisión”, realiza una alusión sobre las cárceles señalando: “Y sirva para, fijando la mirada en las mitologías, aceptar que la idea de castigo como cárcel es vieja. Y siempre cruel”.

Con los años, las prisiones se han constituido en centros de acopio y hacinamiento humano. Con el crecimiento poblacional y la pujante complejidad socio-económica de nuestros países, así también se ha incrementado el delito en múltiples y nuevas formas, lo que ha generado un aumento progresivo de la población carcelaria.

Además, los avances tecnológicos han contribuido a nuevas formas de control de la población penitenciaria, cada día más sofisticadas, y con un personal idóneo en base a una capacitación dirigida a ese propósito. Sin embargo, aunque se dispone de estos adelantos, las cárceles siguen funcionando hacinadas, en donde muchas veces existe una subcultura del crimen. Es en este clima organizacional en el que muchas veces encontramos presencia de armas punzocortantes y de fuego.

Pero ¿por qué existen armas en las cárceles y sobre todo armas de fuego, si todas las personas que entran a los recintos de visita son requisadas? ¿Será que existe una falla en estos procedimientos o que existe algún personal que les facilita las armas a los convictos? Veamos situaciones en algunos países: En Honduras, el Diario La Tribuna, el 30 de marzo de 2012, publica “30 muertes violentas en cárceles de Honduras durante el 2011”. Esto con introducción de armas de fuego, granadas, licores y drogas, con un informe del Congreso Nacional, sobre casos de corrupción de los guardias de seguridad.

En México, el 20 de febrero de 2012 en la cárcel de Apodaca murieron 44 reos enfrentados con armas punzocortantes. En el Nuevo Herald de América Latina se publicó que en un centro de detención preventiva venezolano el 19 de marzo de 2012, murieron 7 reos durante un enfrentamiento con armas de fuego y blanca.

En el Panamá América se publicó que las cárceles panameñas constituían un negocio lucrativo de armas y drogas. En los 4 primeros meses del año se habían decomisado 300 armas en las 23 cárceles panameñas. Los sistemas penitenciarios de nuestra América adolecen de sistemas efectivos de control contra la introducción de armas. Hay que tomar férreas medidas para que las muertes dentro de las cárceles desaparezcan.

Abogado y criminólogo.