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Arraiján: Desarrollo y mediocridad


Los X Censos de Población y Vivienda ubican a Arraiján como la zona más poblada del área Oeste, está constituida por 339,073 personas, de las cuales 171,531 son hombres y 167,541 mujeres. Entre sus actividades se encuentra la pesca, siendo el puerto de Vacamonte el más importante del país por su producción camaronera, además del notorio desarrollo de barriadas que en la actualidad está por el orden de más de veinte con diferentes promotores.

Este distrito que se encuentra en la zona centro oeste de la ciudad es, sobre todo, un lugar dormitorio ya que el éxodo de sus habitantes a la capital está por el orden de más de 250 mil personas por día. La construcción de un mega centro comercial, el más grande de centro América, la inauguración de grandes cadenas de supermercados no convalidan el alto índice de pobreza que existe. La región carece de políticas para el desarrollo comunitario a nivel de sus autoridades ya que el servicio de taxis es deplorable al igual que el transporte de buses; la seguridad se encuentra a la deriva al igual que el resto del país, solamente el fin de semana pasado se registraron seis homicidios, la toma del hampa de sus calles y de sus barriadas es la nota característica.

Los informes policiales -como buenos relacionistas públicos- hacen reflejar la disminución de estas acciones delincuenciales que no dan al traste con la realidad; de sus tres diputados, algunos no viven en el área y no pueden ser cónsonos con lo que sucede a diario, el incremento de cantinas, parrilladas y bares es el pan nuestro de cada día.

Los llamados taxis alternativos o piratas se han convertido en un mal necesario gracias a las gestiones de la ATTT, por ello, algunos elementos cobran lo que les viene en gana y hasta han hecho de sus clientes presas fáciles de robos y hasta de violaciones sexuales.

El juega vivo del ex alcalde tiene sumido a los residentes de Nuevo Chorrillo al doble pago de la tasa de aseo con la mirada cómplice de la representante de Cerro Silvestre. En cada sesión de su consejo municipal se vive el tira y jala para cristalizar lo que más les convenga en beneficio de los que lo conforman.

Quienes hoy tienen que tomar decisiones están sumidos en sus intereses personales dejando de lado las necesidades de esta comunidad progresista y de gente amable pero muy sufrida.

Con las actividades millonarias de Panamá Pacífico que se encuentra en un galopante desarrollo económico, poco o nada revierte al distrito. Ya es hora que su alcalde deje de tomar su despacho para calificaciones de estudiantes y salga a la calle que lo eligió a exigir a sus diputados, representantes, corregidores, policías y demás autoridades, rindan frutos positivos en aras de regresar la confianza que este triste pueblo depositó en ellos para sacar la cara ante sus miles de necesidades. (lrojo17@hotmail.com).