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Arroz con deudas

Por: Redacción 19/05/2014

Un ingrediente extraculinario –deudas impagas al Banco Nacional de Panamá (BNP)– pone a los productores de arroz en la cuerda floja de la crisis en circunstancias en que el precio del grano podría ser congelado por el gobierno presidido por Juan Carlos Varela. El BNP dio el lunes 12 un plazo de cinco días (ya vencido) para pagar una deuda ascendente a $7 millones.

El presidente de la Asociación de Productores de Chiriquí (Apach), Gabriel Araúz, ha expuesto que la situación es delicada porque si no cancelan totalmente o amortizan parte de las deudas por concepto de préstamos del agente financiero estatal, podrían perder sus activos y embargar hasta el local de la institución que garantizó los empréstitos a los arroceros, y también las antiguas instalaciones del molino Losada.

El congelamiento del precio del arroz en las actuales circunstancias profundizaría la crisis que conllevaría el desabastecimiento del producto, y el aumento de las importaciones con la consiguiente salida de divisas.

Ante el panorama que presenta la producción local de arroz pueden considerarse varias alternativas: la renegociación de las deudas con el Banco Nacional para extender los plazos de amortización; no incluir el grano en las medidas de congelamiento o de regulación de los precios anunciados por el presidente electo; elaborar un plan de ayuda a los productores consistente en préstamos a bajos intereses.

Además, reducir los aranceles aduaneros a las compras en el exterior de fertilizantes, maquinaria agrícola, insumos fabricados en otros países; inversión estatal en la construcción de molinos; crear una red de reservorios, acueductos y canales de irrigación para almacenar agua en la época de lluvias y destinarlas a contrarrestar los efectos de la sequía de los primeros meses del año.

Un diálogo nacional en el que participen arroceros, banca estatal y privada, empresas comerciales importadoras de insumos agrícolas, trabajadores agrícolas, permitiría que cada uno de los miembros aporte soluciones urgentes para impedir el descalabro del sector, bajo la presión de acreedores.

Las medidas parciales adoptadas no han impedido el derrumbamiento progresivo de la producción de arroz. Es un hecho avalado por estadísticas confiables que sigue disminuyendo anualmente la producción panameña de arroz y siguen elevándose las importaciones. Informes del Ministerio de Desarrollo Agropecuario revelan la declinación de la producción de arroz en la provincia de Chiriquí en 17% de la superficie cultivada, comparada con la del año pasado.

El mismo fenómeno de reducción de los sembradíos se observa en las otras provincias dedicadas a este cultivo. “Ya no es negocio sembrar arroz”, es una voz que recorre las provincias arroceras como explicación a la constante baja de la superficie cultivada. Algunos productores emigran a la siembra de otros productos que les reportan utilidades superiores o márgenes estrechos que desalientan y poco a poco se convierten en pérdidas.

Algunos expertos sostienen que no hay espíritu de competitividad porque siempre el arroz fue un mercado cautivo por el proteccionismo estatal que fomenta una cultura de atraso tecnológico porque no enfrenta el reto de las innovaciones en el campo de la genética vegetal. Hay que trabajar al respecto para evitar el colapso de la producción de arroz.

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Viernes 7 de agosto de 2026