Así como piensa es
Muchos sabemos del poder que tiene la autosugestión y para eso solo observe una sesión de autohipnosis, donde el experto hace que la persona hipnotizada se sienta cansada y la duerme o le haga sentir que no puede mover sus brazos por “estar muy pesados” o en caso extremo, la hace levantarse, horizontalmente medio metro del suelo, como levitando.
Esto último lo ha hecho el famoso padre Quevedo quien tiene una escuela de Parapsicología en Brasil. Con eso y otros experimentos él prueba que el Vudú, por ejemplo, no tiene poderes espirituales, sino que usa de manera intensa los poderes mentales, a base de música, danza, sacrificios de animales, etc.
Se sabe de un caso de un accidente de automóvil, donde una madre de un niño apresado por la carrocería, levantó el carro lo suficiente para que la otra hija sacara a la criatura y lo salvara de una muerte segura.
Pues quiero decirle que “usted es lo que piensa”. Si sus pensamientos son intensos y le hacen creer que está sano, eso influirá en su salud por el gran poder mental que tiene. Si usted piensa y cree que es bueno, porque Dios lo creó así, actuará de acuerdo a las normas de bondad y generosidad. Si cree usted que no es inteligente sino tonto y torpe y permanece convencido de eso.
Si sus pensamientos giran normalmente en torno a la salud, a la esperanza y el optimismo, generarán comportamientos afines y viceversa. Los pensamientos tienen gran poder. Se sabe que el poder de la autosugestión, por ejemplo, estar convencido de que se está enfermo sin padecer nada, provoca enfermedades. El lenguaje condiciona su pensar y viceversa. Las palabras generales que restringen la realidad como “nunca se podrá, nada se conseguirá, todo el mundo es así, nadie puede, yo no puedo, es imposible”, deben ser eliminadas de su vocabulario.
No limite la bondad, el amor, la generosidad, lo heroico, con una visión pesimista y cínica de la humanidad. ¿O acaso no sabe que Dios lo creó todo y bien hecho? No se reduzca usted a un ser impotente, indolente, raquítico humanamente y “muy poca cosa”. De acuerdo a su autoimagen usted actuará. Revise lo datos con que lo han “programado” desde niño y observe que hay un montón de “telarañas mentales”, barreras imaginarias que lo imposibilitan a actuar. No permita que los pensamientos negativos dominen su mente y tampoco use un lenguaje negativo. Limpie su mente de lo negativo, crea que usted es una persona maravillosa porque Dios así lo hizo y tenga una profunda fe en El, porque con el Señor usted es invencible.
Monseñor.
